Millones de personas en todo el mundo eligen tener gatos como mascotas, por lo que México no es la excepción. Más allá del cariño que estos animales demuestran a diario a sus dueños, los científicos han detectado que aportan beneficios increíbles para nuestro cerebro.
Tener un gato como mascota le hace bien al cerebro: estos son los beneficios, según la ciencia
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Tener un gato aporta excelentes beneficios al cerebro.
A partir de investigaciones de la Asociación Americana de Psicología y de Human Animal Bond Research Institute, se concluyó que los felinos domésticos ayudan desde reducir el estrés hasta apoyo emocional en momentos de crisis, lo que impacta de manera positiva en nuestro órgano más importante.
Además, se recomiendan a los gatos en caso de tener niños pequeños, ya que también aportan beneficios para su crecimiento y enseñanza. Si aún dudabas en adoptar uno o no, estas investigaciones te terminarán de decidir por sumar un nuevo integrante a tu hogar.
Los beneficios al cerebro de tener un gato como mascota
Reducción del estrés
Interactuar con un gato puede disminuir significativamente los niveles de estrés en las personas. Según estudios, acariciar a un felino reduce la concentración de cortisol, la hormona relacionada con el estrés.
Este proceso ocurre porque el contacto físico activa receptores táctiles en la piel, enviando señales al cerebro que liberan neurotransmisores como la serotonina y la dopamina. Como resultado, se genera una sensación de calma y bienestar, aliviando la tensión acumulada tras un día agitado.
Aumento de la felicidad
Observar a un gato realizando sus actividades cotidianas puede incrementar los niveles de felicidad en las personas. Investigaciones han demostrado que esta contemplación activa áreas del cerebro asociadas con el placer, como el núcleo accumbens y la corteza prefrontal.
Estas regiones responden positivamente a estímulos visuales agradables, liberando endorfinas que generan sensaciones de contento y euforia. Así, la curiosidad y el juego de los gatos no solo son entretenidos, sino que también producen un efecto emocional beneficioso.
Apoyo emocional en momentos de crisis
Los gatos pueden ofrecer un importante apoyo emocional, especialmente durante situaciones difíciles. Un estudio de la Asociación Americana de Psicología reveló que el 70% de las personas que atraviesan crisis emocionales experimentan un mayor bienestar al interactuar con su mascota.
La simple presencia de un gato puede ser reconfortante y proporcionar un alivio emocional en momentos de angustia. Esta compañía ayuda a las personas a procesar sus emociones y a sentirse menos solas.
Mitigación de la soledad
Tener un gato puede ayudar a aliviar la sensación de soledad en las personas. Según una encuesta del Human Animal Bond Research Institute, el 85% de los dueños de gatos afirmó que sus mascotas les brindan apoyo en momentos de aislamiento.
La constante compañía de un felino no solo proporciona afecto, sino que también establece una conexión reconfortante y un sentido de pertenencia. Esto es especialmente valioso en situaciones de aislamiento prolongado, donde la interacción social es limitada.
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