27 de julio 2026 - 09:41

Por qué el incendio en Pemex Krem-1 en Veracruz lleva más de cuatro meses y cuál fue el origen

El pozo exploratorio Krem-1 arde desde marzo tras una fuga de gas. Autoridades y Pemex trabajan en su control mientras pobladores denuncian graves daños.

Sigue el incendio en Pemex-Krem 1.

Sigue el incendio en Pemex-Krem 1.

El pozo exploratorio Krem-1 de Petróleos Mexicanos (Pemex), localizado en el municipio de Las Choapas, Veracruz, lleva más de cuatro meses en llamas tras el incidente que originó el fuego el 5 de marzo de 2026. Aunque la Comisión Nacional Forestal (Conafor) ha registrado más de 5,000 incendios en el país en lo que va del año, este siniestro no figura en dichas cifras actuales porque las autoridades aseguran que se encuentra "controlado".

Esta prolongada emergencia ha levantado alertas a nivel nacional e internacional, desencadenando un intenso debate sobre las afectaciones ecológicas en la región. A continuación, analizamos las claves técnicas, ambientales y gubernamentales de un desastre industrial que mantiene en vilo al sureste de México y que requerirá varios meses más para su extinción definitiva.

El origen del siniestro: ¿qué pasó el 5 de marzo?

El pozo Krem-1 fue perforado con el objetivo principal de evaluar la existencia y el potencial comercial de yacimientos de hidrocarburos en el subsuelo veracruzano. El incidente comenzó durante las operaciones de perforación, cuando la estructura ya había superado los 3,300 metros de profundidad.

  • Flujo inesperado: A los 3,336 metros de profundidad, se registró un flujo de gas imprevisto desde el subsuelo.

  • Protocolo de seguridad: Siguiendo los lineamientos, los operadores cerraron el pozo y desviaron el flujo hacia el sistema de quemador (flare) para liberar y quemar el gas de forma controlada.

  • La ignición: El informe oficial señala que ocurrió una fuga de gas en las conexiones superficiales y la ignición del gas acumulado, provocando el incendio del equipo de perforación.

  • Evacuación: El personal fue evacuado de manera preventiva de inmediato, logrando que el incidente no dejara personas lesionadas.

Oficialmente, Pemex no ha atribuido el siniestro a un error humano, fallas en el equipo o factores externos. Sin embargo, César Raúl Ojeda Zubieta, gerente de Responsabilidad Social de la paraestatal, reconoció: “Pemex tiene responsabilidad y tiene que responder ante lo que hemos ocasionado”.

¿Por qué el pozo sigue en llamas?

El fuego no se ha extinguido a casi cinco meses del suceso debido a la enorme complejidad de intervenir un pozo dañado en operación. El reto técnico no consiste en apagar un fuego en la superficie, sino en detener de forma segura el flujo de fluidos que emergen desde el fondo.

De acuerdo con Pemex, apagar las llamas sin controlar primero la fuente del escape habría generado acumulaciones de gas altamente peligrosas, elevando el riesgo de explosiones mayores. Para solucionar la crisis, la empresa ha tenido que ejecutar un plan de varias etapas:

  • Limpieza y remoción: Fue necesario construir infraestructura de apoyo y retirar los equipos y componentes severamente dañados por el incendio.

  • Corte especializado: Se utilizaron tecnologías y maquinaria especializada para cortar partes del cabezal y reacondicionar la boca del pozo.

  • Nuevo sistema de control: Se preparó la instalación de nuevas tuberías y válvulas para lograr el cierre definitivo y su posterior taponamiento seguro.

A mediados de julio, Pemex reportó que el flujo actual en el sitio es de agua en fase líquida y vapor, y que un monitoreo permanente ha descartado niveles críticos de explosividad o condiciones de riesgo inminente en el área.

Magnitud del impacto socioambiental

El desastre ha dejado graves estragos en el entorno y las comunidades aledañas. Organizaciones como Greenpeace, CartoCrítica y la Alianza Mexicana Contra el Fracking estiman que los daños superan las versiones oficiales.

  • Emisiones masivas: Se calcula que se han quemado alrededor de 252 millones de metros cúbicos de gas, equivalente a unas 500,000 toneladas de CO2.

  • Territorio afectado: El impacto alcanza aproximadamente 270 hectáreas y afecta a por lo menos 29 comunidades de Las Choapas.

  • Daños ecológicos y económicos: Se documentó la contaminación del arroyo Armadillo y otros cuerpos de agua, así como la pérdida de cultivos, pastizales, árboles frutales y la muerte de ganado y animales de traspatio.

  • Crisis de salud: Los habitantes reportan afectaciones como insomnio, problemas respiratorios, irritación ocular, vómitos, náuseas y dolores de cabeza por la exposición al humo, gases y ruido constante.

Ante esta situación, los activistas han exigido estudios independientes para medir posibles emisiones de compuestos orgánicos volátiles, benceno, tolueno y partículas finas.

La respuesta de los Gobiernos Estatal y Federal

El manejo de la crisis ha requerido el involucramiento de los más altos niveles de gobierno. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha respaldado la estrategia técnica de Pemex. El pasado 30 de junio, la mandataria instruyó a la empresa emitir comunicados sobre los avances y pidió a la Secretaría de Salud federal y estatal revisar formalmente las denuncias sanitarias de los habitantes.

A nivel local, la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García, aceptó el 22 de julio que el control definitivo del incendio tomará varios meses más. La mandataria confirmó que se trajeron técnicos y maquinaria del extranjero para sofocar el fuego.

"A la gente de Las Choapas, una vez que esto se apague, porque el pozo se va a apagar, vamos a regresar nuevamente a toda la remediación. Lo vamos a hacer junto con Pemex y el gobierno del estado", prometió la gobernadora ante los reclamos de los pobladores.

Te puede interesar