La Comisión Nacional Antimonopolio (CNA) autorizó formalmente la venta de Telefónica México al consorcio estadounidense Melisa Acquisition por un valor de empresa de 450 millones de dólares. Con este aval regulatorio, la corporación española encara la recta final de su salida definitiva del mercado mexicano, territorio en el que ha operado de manera ininterrumpida desde el año 2001.
¿Chau Movistar?: qué pasará con los clientes en México tras la venta de Telefónica
Telefónica se despide del país tras el aval regulatorio para vender Movistar por 450 MDD. La marca seguirá operando, pero bajo un nuevo modelo digital.
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Qué pasa con Movistar México tras la venta de Telefónica.
En su fallo, el órgano antimonopolio determinó que esta concentración corporativa presenta pocas probabilidades de afectar el proceso de libre concurrencia y competencia económica en el sector de las telecomunicaciones. El acuerdo, pactado originalmente el pasado 7 de abril, comprende la cesión total de las acciones que Telefónica posee, tanto directa como indirectamente, en Pegaso PCS y Celular de Telefonía, las dos sociedades legales que estructuran la filial en México.
Movistar México: el destino de los más de 20 millones de usuarios y la marca
A pesar de la desinversión del grupo europeo, el cambio de propietarios no supondrá la desaparición del servicio para los usuarios actuales. El consorcio adquirente, conformado por la tecnológica OXIO y la firma Newfoundland Capital Management, confirmó que la compañía seguirá operando comercialmente bajo la marca Movistar, reteniendo a su base de más de 20 millones de clientes móviles y manteniendo al actual equipo directivo al frente de la gestión.
El plan estratégico de OXIO consiste en migrar progresivamente la operación hacia su plataforma de telecomunicaciones basada en la nube. Este movimiento busca consolidar a Movistar México como un operador puramente digital, apalancado en infraestructura de terceros. Cabe recordar que Telefónica ya había trazado el camino hacia este modelo ligero en activos desde 2019, cuando firmó un acuerdo con AT&T para utilizar su red de acceso móvil, lo que le permitió reducir drásticamente su propia infraestructura y devolver espectro radioeléctrico.
Los plazos regulatorios y el repliegue definitivo de Hispanoamérica
Aunque la resolución de la CNA da luz verde al acuerdo, la compraventa aún no está formalmente concluida y está sujeta a los ajustes financieros habituales de cierre. El regulador concedió a las empresas involucradas un plazo inicial de seis meses a partir de la notificación para consumar la operación comercial, con la posibilidad de solicitar una ampliación por un periodo igual si las condiciones técnicas lo requieren.
La salida de Telefónica de México marca el cierre de un ciclo corporativo de casi un cuarto de siglo. La multinacional española ingresó al país en 2001 mediante la compra de cuatro operadoras regionales de Motorola y detonó su expansión nacional en 2002 al adquirir el 65% de Pegaso.
Sin embargo, esta venta encuadra la culminación de un plan de reestructuración global mucho más amplio. Con la cesión de sus operaciones mexicanas, Telefónica finaliza su estrategia de abandono de la región de Hispanoamérica —tras haber vendido sus negocios en Argentina, Perú, Uruguay, Ecuador, Colombia y Chile— para concentrar todo su músculo financiero exclusivamente en cuatro mercados clave: España, Alemania, Reino Unido y Brasil.


