Uruguay registró un total de 195 homicidios entre enero y junio de este año, la cifra más alta para un primer semestre desde 2018, según el Boletín Semestral de Estadísticas Criminales presentado este lunes por el Área de Estadística y Criminología Aplicada (AECA) del Ministerio del Interior.
Las cifras representan una primera señal de alarma par el gobierno y, sobre todo, para el Ministerio del Interior: tras un 2025 en el que se registraron descensos en todos los tipos de delitos, la primera mitad del año registró un 6,6% de aumento en los homicidios, en la comparación interanual. De esta forma, mientras que entre enero y junio del año pasado se contabilizaron 183 asesinatos, los primeros seis meses de este año tuvieron lugar 195 homicidios.
Este número, además, es el mayor para un primer semestre desde el 2018, según la serie histórica del Ministerio del Interior, cuando se registraron 224 homicidios. Detrás del nuevo dato, en tanto, le siguen 2022 (190) y 2025 (183).
El director del área de estadísticas del Ministerio, Diego Sanjurjo, señaló durante la presentación del informe que el incremento de los homicidios se registró en el segundo trimestre, luego de un primer trimestre con cifras a la baja. En ese sentido, el documento apunta que "el aumento se concentró en abril, mayo y junio, y tuvo como epicentro a Montevideo y Canelones, mientras que departamentos como Rivera y Durazno registraron descensos significativos". Asimismo, el pico se dio en mayo, cuando se registraron 38 asesinatos durante el mes.
Tres de cada cuatro homicidios fueron con armas de fuego
Por otra parte, "los heridos por arma de fuego también aumentaron (7,4 %), en contraste con variaciones menores en lesiones y amenazas", según indicó el informe oficial, con 640 personas heridas por disparos frente a las 596 de un año atrás. Y, además, tres de cada cuatro homicidios registrados —146 de 195 (74,9%)— tuvieron este tipo de armas como las homicidas.
En el mismo período de 2025 habían sido 117, por lo que los homicidios cometidos con armas de fuego crecieron 24,8% en términos absolutos. En sentido contrario, los asesinatos perpetrados con otras armas descendieron de 66 a 49.
Estos datos toman mayor dimensión si se pone sobre la mesa los mayores controles a la venta de armas de fuego y de municiones que persigue el Ministerio del Interior como forma de combatir la inseguridad y, sobre todo, el incremento de los delitos violentos.
Bajas en otros delitos
En contrapartida al incremento en los homicidios, el informe del AECA registró bajas en otros tipo de delitos, que siguen demostrando una tendencia descendente.
Es ese sentido, las rapiñas disminuyeron 4%, al pasar de 8.087 a 7.762 casos; y los hurtos registraron una baja aún mayor, de 7,5%, al descender de 53.154 a 49.187 denuncias. También cayeron los vehículos hurtados, que pasaron de 6.943 a 6.370, una reducción de 8,3%; los abigeatos, un 20,1%; los daños, un 7,1%; y las extorsiones, un 12,5%.
El informe también señaló que hubo 10 femicidios durante el primer semestre, dos menos que entre enero y junio de 2025, lo que representa una baja del 16,7%, mientras que aquellos cometidos por parejas o exparejas se mantuvieron estables en ocho casos. Por otra parte, los homicidios ocurridos en centros penitenciarios descendieron de 10 a 7 (-30%).
En contrapartida, los homicidios de niños, niñas y adolescentes aumentaron de 6 a 8 casos, aunque AECA aclara que, por tratarse de cifras bajas, esas variaciones deben interpretarse con cautela. También se registró una nueva suba en los delitos de estafas y fraudes informáticos, que crecieron un 1,9% respecto del año anterior.