El Departamento de Defensa Comercial de Brasil (Decom) deberá emitir el próximo 5 de mayo, el dictamen final sobre si Conaprole y otras empresas de Uruguay y Argentina realizaron dumping al exportar leche en polvo al mercado brasileño, por lo tanto, si el fallo es adverso, los aranceles que hoy son cero dentro del Mercosur podrían saltar a niveles que dejarían fuera de competencia a las lácteas del Río de la Plata.
Mientras el proceso judicial llega a su desenlace, una segunda amenaza avanza en paralelo: la Cámara de Diputados de Brasil ya aprobó en comisión un proyecto de ley que directamente prohíbe el uso industrial de leche en polvo importada.
La doble presión genera alarma en Montevideo y en Buenos Aires, porque el mercado brasileño no es uno más: Conaprole exporta cerca de 70 millones de dólares mensuales en promedio, y Brasil representa alrededor del 20% de sus colocaciones totales.
¿Qué es el dumping y por qué importa?
El dumping es una práctica de comercio "desleal" que consiste en vender productos en otro país a un precio inferior al que se cobra en el mercado de origen, o por debajo de los costos de producción. Cuando un país lo detecta o cree detectarlo, puede aplicar aranceles compensatorios para nivelar. En este caso, la acusación es que Uruguay y Argentina habrían exportado leche en polvo a Brasil a precios artificialmente bajos, perjudicando a los productores locales.
La paradoja es que Uruguay prácticamente no consume leche en polvo, por lo que el mercado interno no es una referencia válida para calcular el precio "normal" del producto. Las empresas uruguayas argumentan que el precio justo de referencia debería ser el que cobran al exportar a otros destinos, como Argelia, un mercado de tamaño similar al brasileño.
La historia de un expediente que no debería existir
El proceso se inició formalmente en diciembre de 2024, impulsado por la Confederación de Agricultura y Ganadería de Brasil (CNA). Pero El Decom de Brasil estudió el expediente y en agosto de 2025 dictaminó que la leche cruda y la leche en polvo son productos distintos y que por lo tanto no correspondía el proceso. Los productores brasileños apelaron. El Decom volvió a resolver lo mismo: no corresponde. Ahí, dice el gerente general de Conaprole, Gabriel Valdés, terminó el carril técnico y empezó el político.
En noviembre de 2025, el vicepresidente de Brasil y ministro de Industria, Geraldo Alckmin, intervino y ordenó que la investigación retomara su curso. "Lo que pasó en noviembre no es normal. Las investigaciones de dumping de Brasil, que aparezca la gestión política sobre lo técnico, no es normal", señaló Valdés y luego sumó: "En un año electoral de Brasil, creo que hay un trasfondo netamente político, porque el tema estaba cerrado". Además, subrayó que Conaprole quedó "atada en un tema político".
Los números del Decom vs. los números de Conaprole
La "nota técnica" emitida por el Decom el 14 de abril, el documento que sienta las bases del dictamen final, pinta un cuadro desfavorable para Uruguay y Argentina. Según el organismo, las empresas exportadoras de ambos países operaron con márgenes de dumping que oscilan entre el 3,7% y el 61,4%, y el volumen de las importaciones creció un 144,5% en el período analizado, ingresando al mercado brasileño con precios por debajo de los costos de producción locales.
Conaprole rechaza esa lectura punto por punto. Valdés sostiene que "los números no dan dumping" y pone en contexto el período analizado: los datos que motivaron la denuncia corresponden a 2023, el año de la gran sequía en Uruguay, Argentina y Brasil. "A Brasil le faltó un montón de leche, y en la medida que Uruguay tenía leche para exportar, y que en Brasil tenemos una ventaja competitiva por el Mercosur, tanto Uruguay como Argentina dirigieron un volumen mayor de sus exportaciones a Brasil ese año", explicó
Valdés agrega que la situación ya se normalizó sola, sin necesidad de ninguna medida: en 2025, Brasil creció dos dígitos en producción de leche y las exportaciones uruguayas al país cayeron a la mitad de lo que eran en 2023, sin ningún derecho provisorio de por medio
La cooperativa también cuestiona la equivalencia técnica que construye el Decom entre leche en polvo y leche fresca y planteó que "no existe ninguna similitud" entre ambos productos, pero el organismo brasileño sostiene que presentan características suficientemente similares para considerarlos en competencia directa.
El proyecto que prohíbe usar leche en polvo importada
Mientras el expediente del Decom avanza hacia su resolución final, Brasil activó otro frente. La Comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados aprobó un proyecto de ley que prohíbe la reconstitución de leche en polvo importada para uso industrial dentro del país. La medida apunta directamente al corazón del negocio: impediría usar leche en polvo uruguaya o argentina como insumo para fabricar quesos, yogures, leche condensada o crema en territorio brasileño.
El relator del proyecto, el diputado Zé Silva, fue explícito sobre el objetivo: "El sector lechero es fundamental porque genera ingresos, empleo y contribuye a mantener a las familias en el medio rural". El antecedente que cita el proyecto es el estado de Paraná, donde una norma similar habría reducido las importaciones aproximadamente a la mitad y mejorado los precios al productor local.
El texto aún debe pasar por la Comisión de Constitución y Justicia, luego por ambas cámaras y finalmente por el Poder Ejecutivo. Si se aprueba, la reglamentación deberá definirse en un plazo de hasta 180 días.
Lo que está en juego y el enredo del Mercosur-UE
La imposición de aranceles compensatorios a la leche en polvo de Uruguay y Argentina anularía la ventaja del Arancel Externo Común del Mercosur (del 28%), dejando a las plantas industriales locales en igualdad de condiciones o peor que competidores de Oceanía o Europa. Por lo tanto, si Brasil aplica un arancel antidumping sobre Uruguay, los lácteos neozelandeses o europeos podrían terminar siendo más competitivos que los uruguayos en el mercado brasileño.
El fallo llegará en un momento en que los países del Mercosur deben implementar el acuerdo comercial con la Unión Europea (UE). El propio Valdés lo señaló con precisión: "Me tengo que sentar con Brasil, que quiere aplicar medidas antidumping, a acordar cuotas y cómo va a funcionar la relación" en el marco del acuerdo UE-Mercosur. Negociar con el mismo país que te acusa de competencia desleal no es la posición de partida ideal.
El calendario de lo que viene
Las empresas involucradas de Uruguay que son Conaprole, Estancias del Lago, Claldy y Alimentos Fray Bentos, tienen hasta el 4 de mayo para presentar sus últimas observaciones al Decom. Al día siguiente, el 5 de mayo, vence el plazo para el dictamen final. Valdés anticipó que Conaprole presentará su respuesta "analizando con los abogados de la empresa en Brasil" y prevé "reforzar" la comunicación con todos los ministerios uruguayos vinculados al caso.
Si el fallo es adverso, Uruguay y Argentina tendrán herramientas para impugnarlo ante la OMC, pero eso implicaría años de litigio. La industria láctea rioplatense preferiría que el proceso nunca hubiera llegado hasta acá. El problema es que, cuando la política entra por la puerta, la técnica suele salir por la ventana.
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