Uruguay recibió un grado crediticio histórico por parte de la financiera Standard & Poor's (S&P), una de las más importantes a nivel internacional, y este hito para la economía del país puede significar nuevas mejoras en las notas de otras calificadoras. Mientras tanto, el efecto de la noticia ya puede observarse en la tendencia de los bonos dentro de un escenario de “perspectiva estable”.
La calificación de S&P para la deuda soberana con el grado BBB+ es un hecho histórico para el país, que "confirma la confianza en el manejo fiscal prudente" que lleva adelante el actual gobierno, tal y como señaló la ministra de Economía y Finanzas (MEF), Azucena Arbeleche. Se trata de una nota histórica, la más alta que alguna vez haya recibido Uruguay por parte de esta calificadora, dos escalones por encima del mínimo del grado inversor.
La posibilidad de que la calificación de la deuda soberana local comenzara a mejorar se viene anticipando a partir de la estabilidad del riesgo país. De esta forma, en la semana del 18 al 24 de abril, este indicador —Uruguayan Bond Index (UBI)— que refleja la diferencia promedio entre el rendimiento de los bonos uruguayos en dólares y el rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense, si bien subió un punto básico, se ubicó en 92 puntos. Mientras que el spread —Indexed Bond Index (IBI)— bajó 14 puntos hasta llegar a los 153 puntos básicos, según los datos de República AFAP.
Asimismo, la semana anterior, estos indicadores habían mostrado una importante baja, con una reducción de 18 y 26 puntos para el riesgo país y el spread, respectivamente.
Además, cabe destacar que ya a fines de marzo, Uruguay tenía el riesgo país más bajo de América Latina con 120 puntos básicos, y su spread del Emerging Markets Bond Index (EMBI) elaborado por la financiera JP Morgan era el menor, con 1,21. Esta cifra es casi 24 veces menor que la de Argentina (25,01) y 369 veces inferior a Venezuela (370,72), la nación con el riesgo país más alto de la región, por encima de los 37.000 puntos.
También a nivel de los inversores se preveía la mejora de la calificación, en tanto los bonos ya estaban cotizando con muy poco spread —el menor de América Latina—, dando por sentada la llegada de la buena noticia para el gobierno y para el país, según señaló a Ámbito.com Francisco Echegoyen, jefe de mesa de la financiera Gaston Bengochea.
¿Qué puede esperarse en el país a partir de la calificación histórica?
"La decisión de S&P convalida el desempeño que venía mostrando la deuda uruguaya en los mercados en los últimos trimestres, con un riesgo país en niveles mínimos históricos", explicó Nicolás Cichevski, economista de CPA Ferrere a Ámbito.com. "En ese contexto, es esperable que esta decisión reafirme la perspectiva de que Uruguay continuará financiándose a costo relativamente bajo. El consecuente menor gasto en el pago de intereses de deuda (ya que las tasas vienen siendo relativamente inferiores) permitirá destinar recursos a otras áreas del presupuesto, o eventualmente, continuar reduciendo el déficit fiscal", consideró el analista.
En esto concordó también el director de la Unidad de Gestión de Deuda (UGD) del MEF, Hernán Kamil, para quien la mejora histórica de la calificación crediticia de S&P —alineada con la japonesa R&I— tendrá un impacto directo en la reducción de los costos de financiamiento del país.
En diálogo con radio El Espectador, el funcionario señaló que la “reafirmación sobre la solidez de los fundamentos macro del país” por parte de la calificadora otorga flexibilidad financiera, es decir, abre mayores posibilidades en términos de plazos más largos, una base de inversores más diversificada y operaciones en otras monedas. En definitiva, mayor competencia y mejores términos de financiamiento que redunden en mejores tasas de interés.
Esto, a su vez, tendrá repercusiones en la economía diaria, en tanto el Estado gastará menores intereses por el crédito, y ese dinero podrá destinarse a otras áreas prioritarias, tal y como señaló Kamil. Asimismo, bajarán los costos de financiamiento de otros actores de la economía y habrá mayor actividad económica debido a la menor percepción de riesgo de invertir en el país. Y, finalmente, el ahorro de los trabajadores uruguayos que, en gran parte, están en las AFAP, también aumentará, considerando que buena parte de los portafolios de las Administradoras de Fondos de Ahorros Previsionales está en bonos uruguayos y que con la reducción del spread sube la cotización de estos títulos de deuda soberana.
¿Puede ocurrir un efecto “arrastre” con otras calificadoras?
El efecto “arrastre” es esperable para Echegoyen por los indicadores mismos que tiene Uruguay. De esta forma, calificadoras como Moody’s y Fitch podrían acompañan la mejora de la calificación crediticia para el país. En este sentido, no es casual que analistas económicos del gobierno se hayan reunido con representantes de las agencias en las últimas semanas.
Para Cichevski, “en los hechos, los mercados (mediante el riesgo país, o sea, el costo por encima de la tasa de interés de Estados Unidos que debe pagar Uruguay para endeudarse) ya reflejan la mejora crediticia de Uruguay”. “Tanto Fitch como Moody’s publicarán su evaluación en las próximas semanas, y una mejora es una posibilidad en este contexto”, expresó.
Por su parte, el analista y profesor José Licandro, considera que el acompañamiento de Moody’s, cuya nota sobre Uruguay es de Baa2 —un rango intermedio, un nivel por encima del grado mínimo inversor— podría darse antes que el de Fitch, que todavía adjudica al país la nota BBB-, la más baja. En este sentido, la suba por parte de esta última agencia sería impulsada por el cumplimiento de la regla fiscal junto con la inminente aprobación de la reforma de la seguridad social, pero no llegaría sino hasta después de la Rendición de Cuentas de mitad de año.
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