La calificadora Standard & Poor's (S&P), una de las más importantes a nivel internacional, subió la nota de la deuda soberana de Uruguay desde BBB a BBB+, “con perspectiva estable”, según informó en un comunicado en donde además destacó su “política fiscal sólida”.
S&P subió la calificación de Uruguay a BBB+ y destacó su "política fiscal sólida"
De esta forma, el país quedó dos escalones por encima del mínimo del grado inversor. A su vez, la agencia prevé una "perspectiva estable".
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Uruguay quedó dos escalones por encima del mínimo del grado inversor en la calificación de S&P.
Esto significa que la agencia colocó al país dos escalones por encima del mínimo del grado inversor, es la segunda calificadora internacional que lo hace –después de la japonesa R&I–.
“Las recientes mejoras del marco de política fiscal de Uruguay, incluida la probable aprobación de la reforma de la seguridad social, deberían contribuir a la estabilidad de las finanzas públicas en los próximos años y limitar el aumento de la carga de la deuda”, expresaron desde S&P.
Algunos analistas estiman que estos factores podrían llegar a promover que otras agencias de gran tamaño, como Moody’s o Fitch también mejoren la calificación de Uruguay en los próximos meses.
La primera califica al país en un escalón por encima del mínimo, al igual que DBRS; mientras que la segunda, un tanto más rezagada, lo ubica en el mínimo (BBB-), aunque a mediados del año pasado mejoró su perspectiva de “negativa” a “estable”.
Los argumentos de la calificadora S&P para definir la “perspectiva estable”
Además de las mejoras en la regla fiscal y la aprobación de la reforma jubilatoria, S&P mencionó otros factores a tener en cuenta para justificar la “perspectiva estable” que prevé para Uruguay.
“Esperamos que estas políticas apoyen la ejecución fiscal, junto con un crecimiento del PIB respaldado por una cartera de proyectos de inversión diversificados, tras la finalización este año de la planta UPM 2 y relacionados a la infraestructura este año", planteó la calificadora en su comunicado..
En ese sentido, la agencia espera que las inversiones en diversos sectores de la economía abonen un “crecimiento del PIB de alrededor del 2,5% de media en 2024-2026” y “en torno al 2,5% de media en 2024-2026”.
“La perspectiva estable indica nuestra expectativa de que el crecimiento económico continuado y los resultados fiscales estables contribuirán a un déficit fiscal moderado y a una estabilización de los niveles de deuda”, precisó.
Además, la calificadora planteó dos escenarios hipotéticos. En el primero, “si la ejecución fiscal se deteriora inesperadamente”, decidiría rebajar la calificación los próximos dos años. A su vez, en el segundo, se mejoraría la nota si se observara una “trayectoria satisfactoria de reducción de la inflación al 7% medio de las últimas dos décadas y un descenso sostenido de las expectativas de inflación”.
Esto último, aseguró la empresa, podría resultar en una “trayectoria de deuda más estable, reducir significativamente las rigideces como la indexación, ayudar a expandir el crédito del sector privado y profundizar los mercados de capital en moneda local”. En última instancia, produciría un aceleramiento del crecimiento por encima de lo previsto.
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