La Confederación de Cámaras Empresariales (CCE) de Uruguay reconoció los avances del gobierno en reducir el déficit fiscal y en la presentación de una Reforma para la Seguridad Social, pero alertó sobre la profundización del atraso cambiario y el aumento de la informalidad, más particularmente en los departamentos de Frontera.
Confederación empresarial reconoce avances pero alerta por dólar e informalidad
Empresarios uruguayos destacaron la reducción del déficit fiscal y la presentación de la Reforma para la Seguridad Social.
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La Confederación de Cámaras Empresariales de Uruguay fue constituida el 22 de agosto de 2016.
En una actualización de su Agenda para las Políticas Públicas, la CCE plantea cuáles son —a su juicio— los asuntos prioritarios para las políticas de gobierno, con el objetivo de mejorar la competitividad de la economía uruguaya.
La Confederación viene planteando está preocupación desde el año 2016, cuando comenzaba un período de 4 años (2016-2019) en el que la economía uruguaya tuvo un crecimiento muy pobre, menor al 1% anual promedio. Luego llegó el trance de la pandemia, superada la cual la CCE retomó sus recomendaciones.
Logros y desafíos
A corto plazo, la gremial empresarial (que integran cámaras sectoriales del agro, la industria y el comercio minorista, entre otras) reconoció la reducción del déficit fiscal, que cayó dos puntos porcentuales respecto al año 2019. Asimismo valoró el avance de la Reforma de la Seguridad Social, en un proyecto que es considerado un paso adelante en materia de competitividad.
Según expresó el presidente de la CEE, Juan Martínez, la reforma “es imprescindible para el país”. También destacaron las mejoras en los regímenes de promoción de inversiones, tanto para proyectos de inversión en general como para el plan de vivienda promovida, que favorece la construcción de vivienda nueva.
Sin embargo, en el documento presentado hoy en el Hotel Radisson —en presencia del Presidente de la República Luis Lacalle Pou— los empresarios señalaron que está pendiente la Reforma Laboral, que incorpore las recomendaciones de la OIT. En este asunto el gobierno ya ha enviado al Parlamento un proyecto de ley que tiene media sanción de la Cámara de Diputados.
Señalan además —con preocupación— el encarecimiento de la economía uruguaya en relación a las economías socias o competidoras, en lo que juzgan como un incipiente “retraso cambiario”. Además, el documento señala que no se perciben avances en el control del informalismo, más allá de que hubo una mejora en la formalidad del empleo en términos agregados. Los empresarios señalan que la informalidad puede agravarse por el atraso cambiario y la inestabilidad que llega desde Argentina.
Las relaciones laborales
Un capítulo específico del documento de los empresarios aborda el ámbito de las relaciones laborales. Allí la CCE reconoce las modificaciones incluidas en la Ley de Urgente Consideración (LUC), que estableció garantía legal para el ejercicio pacífico del derecho de huelga, garantizando al mismo tiempo el derecho al trabajo de los no huelguistas y el derecho de los empresarios a ingresar a sus instalaciones libremente, disposiciones que ilegalizan los piquetes y ocupaciones. También reconocen el avance que implica el mencionado proyecto de ley que modifica la Negociación Colectiva, aunque remarcan su pretensión de que la negociación sea bipartita (exclusivamente entre empresarios y trabajadores, como plantea la OIT) y no tripartita, como mantiene el proyecto del gobierno.
Como asuntos pendientes en este plano, los empresarios plantean contemplar mejor la heterogeneidad empresarial en lo que refiere a tamaño y localización de las empresas, al momento de la negociación salarial. También reclaman mecanismos ágiles de “descuelgue” entendido este como el mecanismo para dar excepciones a la negociación general cuando una empresa enfrenta coyunturas excepcionalmente desventajosas. De lo contrario —afirma el documento los empresarios— la pérdida de empleos tiende a exacerbarse particularmente en las empresas pequeñas. Plantean que el descuelgue se defina por mayoría y no por consenso, como es hoy.
Finalmente, con una mirada de largo plazo, los empresarios plantean seguir avanzando en mejorar la educación y la formación laboral, la inserción Internacional del país y la inversión en infraestructura.
