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20 de junio 2026 - 11:07

Crecen las alarmas por el "Super Niño" y se espera uno de los fenómenos más intensos desde 1950

Las lluvias serán protagonistas de la campaña 2026/27, pero el riesgo de que ocurran eventos extremos aumentó al 63% y preocupa al agro uruguayo.

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Crecen las alarmas por el "Super Niño" y se espera uno de los fenómenos más intensos desde 1950.

La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) elevó las alarmas una vez más respecto del fenómeno El Niño que se espera para este año, ya que existe la posibilidad de que sea uno de los más intensos desde 1950, lo que preocupa también en el agro uruguayo.

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El Niño llegará este año, y de ello ya no hay duda, según los reportes climatológicos: el último informe mensual del Centro de Predicción Climática (CPC) de la NOAA, a partir de agosto hay una probabilidad del 100% de que ocurra el fenómeno. Pero más allá de este porcentaje inusualmente alto, otro aspecto que preocupa es la intensidad proyectada.

En ese sentido, el organismo dependiente del gobierno de Estados Unidos estima un 63% de probabilidades de un Niño “muy fuerte” entre noviembre y enero; lo que podría posicionarse entre los eventos más grandes desde que existen registros históricos estables, a partir de 1950.

¿A qué se debe la alta intensidad proyectada para El Niño?

Como uno de los principales indicadores de este escenario previsto y motor del fenómeno, la NOAA señaló el calor acumulado bajo la superficie del Océano Pacífico ecuatorial, que se mantiene muy por encima de lo normal y opera como combustible para los meses venideros.

"Las condiciones de El Niño están presentes y se espera que se fortalezcan hasta el invierno del hemisferio norte 2026-27", señala el informe del CPC, que también menciona la expansión de anomalías en los vientos del oeste a través del Pacífico ecuatorial como señal de alta confianza en el pronóstico.

Para la región, El Niño implica a priori un buen caudal de lluvias que puede fortalecer los rendimientos de los cultivos. Sin embargo, la intensidad proyectada abre también la incertidumbre sobre posibles fenómenos climáticos extremos que compliquen algunas zonas productivas.

En Uruguay, lluvias en el norte, déficit hídrico en el sur

Por su parte, el Instituto Uruguayo de Meteorología (Inumet) confirmó que "2026 va a ser un año Niño a nivel global" y dijo que habrá un invierno más cálido de lo normal, precipitaciones superiores al promedio en el norte del país entre setiembre y enero, y efectos que se extenderán hasta mediados de 2027.

La advertencia llegó en simultáneo con una señal de alarma de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) que, a principios de este mes, indicó un 80% de probabilidad de que se desarrolle un fenómeno de El Niño entre junio y agosto, y un 90% de probabilidad de que se prolongue al menos hasta noviembre. Los pronósticos de la NOAA son más categóricos aún.

El patrón de lluvias, en cambio, es más asimétrico y su efecto más marcado llegará entre setiembre y enero, concentradas principalmente al norte del río Negro, una zona que incluye los departamentos productores de arroz, ganadería extensiva y agricultura de secano más sensibles a la variabilidad hídrica. En abril de 2027 podría repetirse ese patrón lluvioso en buena parte del territorio.

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