3 de mayo 2026 - 12:45

El sector arrocero apuesta a la nueva hidrovía mientras "El Niño" genera preocupación en la próxima zafra

La industria espera una mejora con la conexión hacia Brasil, mientras advierte que las lluvias y los bajos precios amenazan la rentabilidad.

La nueva salida al Brasil entusiasma al arroz, pero persisten dudas por el clima.

La nueva salida al Brasil entusiasma al arroz, pero persisten dudas por el clima.

El sector arrocero observa con atención el comportamiento climático de los próximos meses, especialmente porque los años marcados por “El Niño” suelen traer precipitaciones superiores a lo habitual durante la primavera y esa situación, si bien garantiza el llenado de las represas necesarias para el riego, también puede dificultar las labores en los campos durante octubre, considerado el período ideal para concretar la siembra del arroz.

El ex presidente de la Asociación de Cultivadores de Arroz, Alfredo Lago, explicó que históricamente "los años Niño" representan un desafío para la producción local. Según indicó, las lluvias excesivas suelen impedir una implantación óptima del cultivo y terminan derivando en menores rendimientos por hectárea.

Sin embargo, el dirigente señaló que existe una “dicotomía” en el escenario actual. Mientras el clima puede afectar la productividad, el mismo fenómeno genera sequías en otros grandes productores mundiales, especialmente en Asia, lo que podría favorecer una recuperación de los precios internacionales del arroz.

Esa mejora en las cotizaciones aparece como un elemento clave para el sector, que atraviesa una compleja situación económica. En conversaciones con radio Monte Carlo, Lago advirtió que los valores internacionales del cereal se encuentran “sumamente deprimidos”, algo que golpea directamente la rentabilidad de los productores y condiciona las decisiones de inversión de cara a la zafra 2026-2027.

El avance de la hidrovía

A pesar de esas dificultades, uno de los factores que genera mayores expectativas en el sector es el avance del proyecto de la nueva hidrovía entre la Laguna Merín y la Laguna de los Patos. Las obras de dragado permitirán incrementar el transporte de carga mediante barcazas hacia puertos brasileños como Porto Alegre y Río Grande, una alternativa logística que el sector considera estratégica para reducir costos y mejorar la competitividad exportadora.

“Estamos más cerca de Río Grande que del puerto de Montevideo”, sostuvo Lago, al destacar la importancia que podría tener esta conexión fluvial para toda la producción del este y noreste del país. Actualmente avanzan dos proyectos de terminales portuarias vinculadas a la hidrovía. Una de ellas estará ubicada sobre el río Tacuarí, en Cerro Largo, mientras que la otra se proyecta sobre el río Cebollatí, frente a la isla del Padre. Ambas iniciativas todavía atraviesan etapas de permisos ambientales y planificación de obras viales complementarias.

Según explicó Lago, estas terminales podrían captar buena parte de la producción de departamentos como Cerro Largo, Treinta y Tres, Rocha y zonas vecinas, abarcando prácticamente la mitad del territorio nacional. Además del movimiento de cargas, también existen iniciativas vinculadas al turismo y al transporte fluvial de pasajeros, buscando recuperar la navegación regional como motor de desarrollo económico.

Sobre este tema, el embajador uruguayo en Brasil, Rodolfo Nin Novoa, confirmó que el corredor fluvial podría estar funcionando a pleno en el año 2027, consolidando una nueva etapa para el comercio regional.

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