11 de octubre 2026 - 18:13

Denuncian pérdidas de u$s 36 millones anuales en OSE por agua potable no cobrada y falta de controles

Plantean instalar sistemas de medición en las tuberías principales para rastrear fugas y evitar que las pérdidas sigan financiándose con fondos públicos.

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El uso de materiales antiguos como hierro y fibrocemento en la capital agrava las pérdidas físicas en la red de distribución de OSE.

Raúl Viñas, integrante del Movimiento por un Uruguay Sustentable (MOVUS), estimó que OSE deja de facturar agua por unos 36 millones de dólares al año y cuestionó que el organismo no priorice el control de esas pérdidas.

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En una entrevista con Informativo Sarandí, Viñas afirmó que el 15% del agua potabilizada se utiliza sin pagar o no se cobra por problemas de facturación y calculó que ese volumen equivale a unos 100 millones de litros diarios y lo valoró en aproximadamente 100.000 dólares por día. "El gran robo del siglo se lo están haciendo a la OSE todos los años, desde hace muchos años, y la OSE no reacciona", sostuvo.

El integrante de MOVUS comparó la cifra con el intento de robo a un banco mediante túneles en Ciudad Vieja y dijo que la falta de control el agua no contabilizada representa un problema económico que debería atenderse antes de avanzar con nuevas obras de infraestructura.

Cuestionamientos a las obras de Aguas Corrientes y Casupá

Viñas cuestionó los proyectos vinculados a la nueva potabilizadora en Aguas Corrientes y a la represa de Casupá y consideró que esas inversiones no resolverían los problemas de abastecimiento durante una sequía y defendió una estrategia centrada en reducir las pérdidas del sistema existente.

El integrante de MOVUS también puso en duda el costo financiero de la potabilizadora prevista en Aguas Corrientes. Según sus cálculos, el proyecto anunciado por unos 212 millones de dólares terminaría implicando pagos cercanos a 700 millones de dólares a lo largo del contrato. Atribuyó esa diferencia al esquema de anualidades, los intereses y los ajustes previstos. Se trata de estimaciones y cuestionamientos planteados por Viñas durante la entrevista.

El activista sostuvo que el dinero destinado a esa obra podría orientarse a reparar cañerías y como antecedente, mencionó un proyecto presentado por una empresa privada en 2021 que, según dijo, estimaba en 400 millones de dólares el costo de sustituir tramos de la red y reducir las pérdidas a lo largo de diez años con pagos de unos 40 millones de dólares anuales.

Medir las redes y detectar conexiones irregulares

Viñas señaló que, además de las pérdidas físicas provocadas por cañerías deterioradas, existe una proporción de agua que no se factura. En ese grupo incluyó tanto errores de facturación como consumos que, según su planteo, se realizan sin pagar.

Como ejemplo del problema de infraestructura, afirmó que en Montevideo alrededor del 30% de las cañerías serían de hierro antiguo y otro 20% de fibrocemento. Su propuesta consiste en medir cuánta agua circula por las redes troncales y comparar ese volumen con el que finalmente se factura. De esa manera, planteó que sería posible identificar sectores con diferencias, investigar si responden a roturas o pérdidas y detectar eventuales conexiones que no pasan por el contador.

También cuestionó que la incorporación de contadores electrónicos se concentre en usuarios que ya tienen medido su consumo. Para Viñas, el control debe comenzar en las redes principales y avanzar hacia los puntos donde se detecten diferencias entre el agua distribuida y la facturada.

El costo para OSE y los usuarios

Viñas advirtió que los proyectos de infraestructura supondrían nuevos compromisos económicos para OSE. Según sus estimaciones, los pagos anuales de la potabilizadora, la represa de Casupá y la operación de la planta sumarían alrededor de 70 millones de dólares y sostuvo que esos gastos podrían terminar financiándose con recursos públicos o mediante aumentos de tarifas.

En ese sentido, cuestionó que los usuarios que pagan el servicio deban afrontar mayores costos mientras, según su planteo, una parte del agua distribuida no se cobra. "Lo que tenemos que hacer es utilizar adecuadamente los recursos que estamos hoy sacando del río", reiteró.

El integrante de MOVUS dijo además que el movimiento ha planteado sus cuestionamientos ante legisladores y ha solicitado reuniones con autoridades de OSE, aunque aseguró que no obtuvo una audiencia con el directorio. También reclamó una mayor discusión parlamentaria sobre la política de abastecimiento de agua.

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