El dólar global se tomó un respiro este jueves tras alcanzar su nivel más alto en siete semanas, ya que venía registrando una fuerte racha alcista sostenida por el ajuste monetario de la Reserva Federal (Fed) y ahora moderó sus ganancias ante la caída en los rendimientos de la renta fija y el repliegue en los precios del petróleo.
El índice dólar, que mide el desempeño del billete verde frente a una cesta de monedas de referencia internacional, registró un leve retroceso marginal del 0,02% hasta ubicarse en los 100,20 puntos, recortando el terreno ganado tras la decisión del comité de política monetaria de la Fed.
El impulso inicial del dólar había respondido a la decisión unánime de la Reserva Federal de elevar las tasas de interés en un cuarto de punto, acompañada por la actualización de sus proyecciones en el gráfico de puntos, donde señaló la posibilidad de al menos un incremento adicional antes de fin de año. A pesar del mensaje firme del presidente de la Fed, Kevin Warsh, los inversores asimilaron el anuncio y se volcaron nuevamente a la compra de activos de riesgo, lo que impulsó un fuerte repunte en la renta variable internacional.
Reacción positiva en los mercados bursátiles
El Nasdaq Composite ganó un 1,60% liderado por firmas tecnológicas como Nvidia y Amazon, el Dow Jones Industrial subió un 1,10%, el S&P 500 avanzó un 0,64%, el índice paneuropeo Stoxx Europe 600 subió un 1,00% y el índice global MSCI subió un 0,79%, cortando una racha de tres jornadas en terreno negativo. Los sectores de tecnología, consumo discrecional y materiales encabezaron las alzas en el mercado accionario, mientras que energía, finanzas y bienes de consumo básico quedaron rezagados.
En el mercado de renta fija, la rentabilidad del bono del Tesoro estadounidense a 10 años retrocedió 5,53 puntos básicos hasta el 4,949%, cediendo desde sus picos recientes. Esta desaceleración en los rendimientos redujo el atractivo del dólar y dio aire a las demás divisas globales.
El euro avanzó un 0,09% para cotizar en 1,1474 dólares, rebotando desde su mínimo de siete semanas de 1,1456 dólares. El yen japonés se fortaleció un 0,16% frente al dólar, situándose en 156,04 yenes por dólar a la espera de la decisión sobre tasas del Banco de Japón. En contraposición, la libra esterlina cayó un 0,22% hasta los 1,3351 dólares, marcando su nivel más bajo en siete semanas tras la pausa en las tasas dictaminada por el Banco de Inglaterra.
La caída cercana al 1% en los futuros del petróleo Brent, que cerraron en 104,82 dólares el barril debido a los mayores envíos de crudo saudí vía Omán, también contribuyó a desinflar las presiones inflacionarias inmediatas y apoyó la subida de los títulos bursátiles. De acuerdo con el indicador FedWatch de CME, los operadores asignan un 58% de probabilidad a que la Reserva Federal vuelva a subir las tasas en su reunión de octubre, lo que sugiere que la perspectiva de tipos elevados por más tiempo mantendrá la volatilidad en el mercado cambiario a pesar de la recuperación de las acciones.