El dólar global se mantiene estable este miércoles y conserva las ganancias registradas en la sesión previa, en un contexto marcado por la cautela de los inversores frente a la frágil tregua entre Estados Unidos e Irán, mientras los operadores siguen de cerca las señales de los bancos centrales y la evolución del conflicto en Medio Oriente.
El índice dólar, que mide la evolución del billete verde frente a una canasta de monedas internacionales, se mantuvo prácticamente estable en 99,07 puntos, luego de haber subido 0,15% el martes, reflejando la persistencia de la demanda por activos considerados seguros.
La estabilidad del dólar estuvo vinculada a la cautela de los inversores respecto al futuro de las conversaciones diplomáticas entre Washington y Teherán. Aunque las negociaciones continúan y existe expectativa sobre un acuerdo que permita consolidar un cese definitivo de la guerra, los mercados siguen sensibles a cualquier señal de tensión.
Irán denunció el martes que los ataques estadounidenses cerca de la zona en disputa constituyeron una “grave violación” de la tregua vigente desde hace casi siete semanas, mientras que Estados Unidos sostuvo que se trató de operaciones defensivas. Ese escenario contribuyó a sostener la demanda global por dólares, pese a que el apetito por riesgo mejoró parcialmente en los mercados bursátiles.
Ajustes en Europa y Japón ante la inflación
Las expectativas sobre la política monetaria también influyeron sobre el desempeño del dólar. El gobernador del Banco de Japón, Kazuo Ueda, adoptó una postura más agresiva respecto a la inflación al advertir que la crisis petrolera derivada de la guerra podría agravarse en un contexto de salarios en alza y mayores presiones inflacionarias.
En Europa, la integrante del directorio del Banco Central Europeo, Isabel Schnabel, sostuvo que podría ser necesaria una suba de tasas en junio incluso si prospera un acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán.
En el mercado cambiario, el yen continuó debilitado y se ubicó en torno a 159,38 unidades por dólar, cerca de los mínimos que habían motivado previamente la intervención oficial de Japón. El euro, en tanto, avanzó apenas 0,1% frente a la divisa estadounidense. Entre las monedas oceánicas, el dólar neozelandés se destacó con una suba de 0,8%, luego de que el banco central de Nueva Zelanda dejara las tasas sin cambios pero sugiriera la necesidad de futuros aumentos para contener la inflación.
La evolución del petróleo también tuvo impacto sobre las monedas y los mercados globales. El crudo estadounidense cayó 3,8% hasta los 90,08 dólares por barril, mientras que el Brent retrocedió 3,1% hasta los 96,48 dólares, luego del fuerte repunte cercano al 4% registrado el día anterior tras los nuevos ataques estadounidenses.
Las bolsas mundiales en alza
Las principales bolsas mundiales cerraron la jornada con avances, impulsadas por el optimismo vinculado al sector tecnológico y a la inteligencia artificial. En Europa, el índice STOXX 600 avanzó 0,5%, liderado por las acciones automotrices y químicas. En Asia, los mercados también registraron fuertes ganancias con el índice regional MSCI Asia-Pacífico fuera de Japón subió 1,1% y alcanzó un máximo histórico por quinta sesión consecutiva.
En Corea del Sur, el índice KOSPI trepó 2,3% y marcó un nuevo récord histórico, impulsado por las acciones tecnológicas. La fabricante de chips SK Hynix superó por primera vez el billón de dólares de valor de mercado, mientras que Samsung Electronics ya había alcanzado esa marca en mayo. En Estados Unidos, Micron Technology también ingresó recientemente al denominado “club del billón de dólares”.
En Japón, el índice Nikkei cerró prácticamente estable, aunque durante la sesión llegó a subir hasta 2,2% y marcó un máximo intradiario histórico. En Wall Street, los futuros anticipaban una apertura positiva, luego de que el S&P 500 y el Nasdaq finalizaran la rueda anterior en máximos históricos impulsados por la confianza en la inteligencia artificial.