El Frente Amplio (FA) resolvió avanzar en la sanción definitiva del proyecto de Rendición de Cuentas en el Senado, sin incorporar modificaciones al texto que se aprobó en la Cámara baja, con el objetivo de no arriesgarse a no lograr los votos en Diputados, donde no cuentan con mayoría propia.
Una vez más, el escenario de empate técnico en la Cámara de Diputados condiciona la estrategia política del oficialismo: pese a contar con mayoría propia en el Senado y tener los votos garantizados para dar luz verde a cualquier cambio propuesto, la bancada frenteamplista resolvió no avanzar con modificaciones sobre el proyecto de Rendición de Cuentas y aprobarlos tal y como llegó desde la Cámara baja. Es que la incertidumbre que no existe a nivel de senadores, si ocurre en Diputados, donde no tienen la "seguridad" de reunir los acompañamientos necesarios; una situación que solo generaría más demoras en la sanción definitiva del presupuesto para el año próximo.
Así lo anunció el jefe de la bancada del FA, Daniel Caggiani, durante la comparecencia de diferentes organizaciones, en el marco del tratamiento del proyecto en cuestión. “Desde la bancada del Frente Amplio hemos resuelto votar la Rendición de Cuentas como fue aprobada en la Cámara de Representantes y, por tanto, no vamos a ingresar en ninguna consideración de modificación, para bien o para mal, para los dos planos”, señaló, según consignó Caras y Caretas.
Las dudas del Frente Amplio sobre los votos en Diputados
Entre los argumentos detrás de la decisión, Caggiani sostuvo en primer lugar que "en realidad, no tenemos la seguridad de que las modificaciones que hagamos se voten en la Cámara de Representantes".
Sin embargo, más allá de esta dificultad que afrontaría cualquier eventual modificación —complejidad que ya se observó de primera mano durante el tratamiento y la votación en Diputados—, el Senado también presenta obstáculos para el debate parlamentario en la Cámara alta. De hecho, el senador frenteamplista señaló que "ya ha habido un pronunciamiento público de otros partidos políticos de que no van a acompañar de manera general el articulado", en referencia al Partido Nacional (PN) y al Partido Colorado (PC) —los otros dos partidos con representación legislativa en el Senado—; lo que "sin duda, nos dificulta la posibilidad de acuerdo".
Para la oposición, el anuncio fue una sorpresa, en tanto esperaban que el oficialismo hiciera pocos cambios o, al menos, no muy significativos; pero no que promoviera una votación "a tapa cerrada".
Usualmente, el proyecto de Rendición de Cuentas suele votarse al límite del comienzo de octubre pero, como también adelantó Caggiani, la sanción definitiva podría darse con un mayor margen de tiempo respecto del plazo límite de 45 días para su aprobación.