- Hay varios motivos, el primero es las condiciones de ingreso a la subasta. Se supone que es una subasta abierta, pero las condiciones que se colocan la hacen en realidad cerrada.
Se ponen condiciones que impiden la participación en este proceso de empresas nacionales que aún teniendo experiencia en telecomunicaciones al no tener una licencia de telecomunicaciones móviles propiamente dicha, se la deja afuera. Se impide también la participación de empresas internacionales, en la medida en que hay sólo dos bloques de espectro que se subastan en la banda de 3,5 GHz.
Son tres bloques, un bloque se lo reserva a Antel y quedan otros dos bloques que, en realidad, van a subastar solamente entre las dos empresas que ya tienen licencia, que son la multinacional de origen mexicano Claro y la multinacional de origen español Telefónica -Movistar. En definitiva, se crea una falsa subasta. Es una subasta que no es tal porque hay sólo dos cosas a subastar para sólo dos empresas que pueden participar y todo se hace de manera tal de excluir la incorporación de terceros.
- El precio es otro punto cuestionado desde varios sectores.
- Nosotros entendemos que el valor del bloque de 100 MHz en las subastas de 3.5 GHz, que es lo que se está subastando, debería estar mucho más cerca de los 50 millones de dólares que los 28 millones de dólares que determinó el Poder Ejecutivo como precio base.
Las últimas subastas realizadas en el continente, en Chile, Brasil y en República Dominicana avalan ese precio y el único otro país donde se adoptó un criterio distinto que Brasil se puso como requerimiento del pago de 8 millones de dólares en metálico y luego compromisos de inversión, pero Brasil es un es un país que tiene fuertes dificultades en la inversión en telecomunicaciones y falta mucha infraestructura. En cambio, Uruguay es un país donde tenés en este momento, según el informe de mercado de telecomunicaciones, encima del 95% de cobertura territorial.
Por último, aunque todo lo demás ya es bastante serio, las condiciones de renovación que se plantean del espectro radioeléctrico son prácticamente a sola voluntad de la empresa que esté operando siempre y cuando esta no haya cometido irregularidades en el uso de su licencia de telecomunicaciones.
Entonces, dentro de 25 años, las empresas que hayan resultado adjudicatarias de estas licencias podrán decir con toda tranquilidad, quiero usar el espectro y al haber decretos como el que se realizó con relación a la renovación de las subastas realizadas a partir del año 2002 de espectro, seguramente las empresas aspiren a pagar el mismo precio por la misma cantidad de años y en las mismas condiciones técnicas y seguramente nuestro país dentro de 25 años entrará en un difícil litigio al respecto.
- ¿Cuál es la lectura política de esta situación? ¿Por qué el gobierno lo hace de esta manera y no de otra?
- Lo que se está haciendo es buscar cumplir con los requerimientos que se le plantean desde algunas empresas multinacionales. No parece el mejor interés para el Estado, para la República, para el desarrollo de las telecomunicaciones, para la utilización del espectro radioeléctrico, no parece lo mejor para la empresa estatal y pública de telecomunicaciones.
En cambio, sí parece que es un muy buen negocio para las empresas multinacionales que se hacen del espectro más codiciado en este momento a un precio muy módico.
Y no se les coloca a ninguna condición para el despliegue ni para su utilización ni se les exige demasiado. Por otra parte, no se incorporan nuevos jugadores y parecería entonces que, como te decía, se actúa contemplando el beneficio de las grandes empresas multinacionales y no de los otros interesados en que esto se realice de la mejor manera.
- ¿Cómo sería para el Frente Amplio entonces una subasta competitiva?
- Una de las cosas que hay que hacer en esta banda del espectro es regularizar su situación. Nosotros tenemos dos bloques del espectro radioeléctrico en el centro de la banda, el bloque que va de 3. 4 a 3,5 mhz y el que va hasta 3.6 mhz que están siendo utilizados para un servicio distinto al de las telecomunicaciones móviles.
La primera cosa que habría que hacer entonces al operador que está utilizando estas bandas, darle las licencias para operar en telecomunicaciones móviles. Por otra parte, esos bloques que el operador tiene asignado habría que ponerlos también en condiciones de subasta y así como este operador puede participar de la subasta, podrían participar los otros. Habría que garantizar para Antel al menos la mitad del espectro porque tiene la mitad de los usuarios.
Aunque parezca muy justo decir hay tres empresas, le damos a cada una un tercio del espectro que vamos a subastar, tenemos una empresa que tiene la mitad de los servicios en este país o más de la mitad de los servicios.
Esa empresa debería tener entiendo yo la mitad del espectro, luego pondría condiciones de despliegue que garanticen que el espectro radioeléctrico se utilice como exige además la Unión Internacional de Telecomunicaciones, para brindar la mayor cantidad de servicios posible utilizando la última tecnología.
En las condiciones pondría cláusulas realmente exigentes que garanticen que el espectro radioeléctrico que se subasta se ha utilizado, y que se haga además brindando el servicio 5G.
Quitaría esta cláusula que permite la renovación prácticamente automática y, por último, aunque quizás sea de las cosas más importantes, generaría un precio base que esté mucho más cerca de lo que se está planteando en el entorno de nuestro continente.
“La portabilidad numérica ha sido un fracaso”
- Respecto al otro tema que es la portabilidad numérica que está incluida en la LUC, considerada estratégica por el gobierno, se ha dado una polémica en los últimos días sobre si la medida favoreció o no a Antel. ¿Cuál es su versión al respecto?
- Yo puedo llegar a entender que el lanzamiento de una campaña electoral de forma adelantada pueda justificar que alguien diga que que esto le fue beneficioso a la empresa estatal de telecomunicaciones, pero no hay manera de sostenerlo. Lo primero que hay que decir respecto de la portabilidad numérica es que ha sido un fracaso.
Un mecanismo que fue instalado el 12 de enero del año 2022 al 31 de marzo del 2023 ha tenido solamente 86.459 portaciones activas. Son más el número de solicitudes de portación rechazada por la empresa donante del número o bien por el administrador de la base de datos.
Esto quiere decir que son más los rechazos que los usuarios reciben de parte de las empresas porque le dice, ‘no señor, usted tiene un contrato vigente conmigo o usted me debe un aparato o usted tiene una deuda conmigo’ y por lo tanto no puede portar o del administrador de la base de datos que le dice ‘no señor, usted no puede portar su número telefónico porque su número telefónico no es suyo o no está activo en este momento’.
De esas 86,459 deportaciones la empresa que perdió más abonados es Antel con 33.424 números cedidos. Le sigue Movistar con 32.041 y por último Claro con 21. 218
Ahora bien, tú me podrías decir que es lógico que Antel perdiera mucho porque es la empresa más grande, pero seguramente también ganó mucho. Sí, cómo no: ganó 33.250 abonados. Prácticamente, empata lo que perdió. Claro ganó 25.204 y Movistar 28.229 o sea que Claro es la empresa que tuvo menos movimiento, pero que obtuvo mayor saldo positivo. La valoración es que la portabilidad numérica termina siendo negativa.
Pero además, a lo largo de este año se han gastado millones de dólares en publicidad, en producción publicitaria con importantes figuras y en espacios en medios de comunicación de todo tipo, calibre y tamaño. Se han hecho promociones y planes a pérdidas de la empresa estatal y pública sólo para no perder abonados o para tratar de ganar alguno por allí. Entonces es un muy mal negocio.
Además, la inversión disminuye al punto casi del exabrupto, según los datos que nos da la propia Antel. La cantidad de radiobases que instalaron en último año son 27 contra 117 de la empresa Claro. La cantidad de kilómetros de fibra óptica instalada en este año fue de 96 km. El año anterior, 2021, fueron 186. En el 2020 fueron 182 kms.
- ¿ Cree que hay alguna intencionalidad en esto entonces?
Creo que las intenciones que están determinadas son, como lo dijimos siempre, buscar mecanismos para facilitar el crecimiento de los competidores de la empresa pública. La portabilidad numérica se presenta como un derecho, es muy bonito y es lo mismo que se hace con el pantalón que te dice que te hace ver más bonito o con la bebida cola que todo va mejor.
Desde el punto de vista del mensaje publicitario, muy bonito. La realidad es que la portabilidad numérica es un mecanismo para abrir los mercados y permitir que los pequeños operadores puedan disputar espacio a los grandes operadores porque se elimina el efecto corral que impide que los usuarios de una empresa grande se pasen a una empresa chica para no perder el número. Obviamente las medidas que se toman no son el interés del público, claramente son en función de los competidores de Antel.
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