Los precios del petróleo cerraron con una fuerte suba este lunes, después de que las nuevas demandas de Estados Unidos e Irán redujeran las expectativas de un acuerdo que permita reabrir el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas para el transporte mundial de energía.
El Brent, de referencia para el mercado uruguayo, avanzó 4,17, dólares o 4,99%, hasta los 87,72 dólares por barril. En tanto, el West Texas Intermediate (WTI) estadounidense ganó 3,95 dólares, equivalente a 5,05%, y cerró en 82,13 dólares. Se trató de la mayor suba porcentual para ambos contratos desde el 29 de julio.
El movimiento revirtió parcialmente la fuerte caída de la semana anterior, cuando tanto el Brent como el WTI habían perdido más de 7% ante las expectativas de que Irán y Omán estuvieran cerca de alcanzar un acuerdo para establecer nuevas rutas marítimas y facilitar la reapertura del estrecho.
Se enfrían las expectativas sobre Ormuz
Irán afirmó que está cerca de alcanzar un acuerdo definitivo con Omán para definir nuevas rutas de navegación a través del estrecho, pero condicionó la reapertura a una serie de concesiones de Estados Unidos. Entre ellas figuran compensaciones por los ataques contra Teherán, el levantamiento de sanciones y el cese de las amenazas militares.
El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araqchi, afirmó que Teherán no iniciará conversaciones con Washington mientras Estados Unidos incumpla el acuerdo provisional firmado en junio.
Del lado estadounidense, el presidente norteamericano, Donald Trump, sostuvo que Irán debería pagar una indemnización por las personas que murieron o resultaron gravemente heridas durante el conflicto. El intercambio de exigencias elevó nuevamente la incertidumbre sobre cuándo podría reabrirse la vía marítima.
El estrecho de Ormuz es estratégico para el mercado energético mundial. Antes del inicio del conflicto en Medio Oriente, por esa ruta transitaba aproximadamente una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado comercializado a nivel global.
Más riesgos sobre el suministro
La incertidumbre también se trasladó a otras instalaciones energéticas de la región. Los hutíes alineados con Irán afirmaron haber atacado el domingo instalaciones de Saudi Aramco en Jazan, Arabia Saudita.
La refinería de Jazan, con una capacidad de procesamiento de unos 400.000 barriles diarios, postergó su reinicio hasta el 30 de agosto después de dos ataques registrados en las últimas semanas, según una alerta citada por Reuters.
A esto se suma la situación de los buques que atraviesan Ormuz. La petrolera estatal de Emiratos Árabes Unidos, ADNOC, informó que 15 de sus embarcaciones habían sido atacadas mientras transitaban por el estrecho desde el comienzo del conflicto.
Los analistas consideran que las nuevas exigencias de Irán aumentan el riesgo de que las restricciones al suministro se prolonguen durante más tiempo. En paralelo, Ucrania continuó atacando infraestructura energética rusa, con impactos sobre refinerías y plantas petroquímicas.
En Estados Unidos, además, las reservas de crudo de la Reserva Estratégica de Petróleo cayeron en unos 6,1 millones de barriles durante la última semana, hasta 298,7 millones, su nivel más bajo desde enero de 1983, según datos del Departamento de Energía.