Los precios del petróleo subieron por quinta sesión consecutiva el jueves y alcanzaron su nivel más alto en más de tres semanas, mientras el mercado evaluó las nuevas amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, contra los países que apoyaran a Irán y las dificultades para normalizar el suministro de crudo desde Medio Oriente.
El Brent, utilizado como referencia en Uruguay, avanzó 1,94 dólares, o 2,1%, hasta los 93,56 dólares por barril, su mayor valor desde el 24 de julio. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI) estadounidense para setiembre ganó 2,18 dólares, o 2,5%, hasta los 88,01 dólares. El contrato de WTI para octubre, que registraba mayor actividad, subió 2,7%, hasta los 86,68 dólares por barril.
El avance del crudo se produjo después de que Trump amenazara con una "guerra económica y un aislamiento a una escala sin precedentes" contra Teherán y advirtiera sobre consecuencias para cualquier país que proporcionara ayuda a Irán. El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, anunció además que ofrecería una conferencia de prensa el lunes para explicar las medidas que Washington tenía previsto adoptar.
El escenario agregó presión sobre un mercado que ya se encontraba condicionado por las interrupciones en el suministro energético provocadas por la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, que comenzó hace casi seis meses.
“Las tensiones en Oriente Medio siguen siendo elevadas, lo que podría provocar nuevas interrupciones en el suministro”, señaló Giovanni Staunovo, analista de UBS. Según el especialista, la disminución de las exportaciones de petróleo de Medio Oriente volvió a tensionar el mercado.
Las amenazas de Trump también podían abrir un nuevo frente con China, debido a que el gigante asiático era el principal comprador de petróleo iraní, según Alex Hodes, analista de energía de StoneX.
El estrecho de Ormuz siguió en el centro de la atención
El mercado petrolero mantuvo la mirada puesta sobre el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas para el transporte mundial de crudo y gas.
El tráfico marítimo por esa vía se mantuvo el miércoles en niveles muy bajos y sin cambios respecto del día anterior, de acuerdo con los últimos datos de transporte marítimo. Antes de la guerra, los envíos que atravesaban el estrecho representaban aproximadamente una quinta parte del consumo mundial de petróleo.
La situación se agravó después de que los Emiratos Árabes Unidos suspendieran todas las transacciones financieras y económicas con Irán, lo que volvió a poner en primer plano las tensiones entre Teherán y uno de los principales productores de petróleo del Golfo Pérsico.
El bloqueo del estrecho por parte de Irán y los ataques contra instalaciones energéticas en Medio Oriente habían reducido considerablemente el flujo de petróleo y gas hacia otros mercados.
En este contexto, el Brent se mantuvo por encima de los 90 dólares por barril, reflejando una mayor prima de riesgo geopolítico ante la posibilidad de nuevas interrupciones del suministro.
Las reservas de crudo de Estados Unidos aumentaron
El mercado también siguió de cerca los datos sobre las reservas estadounidenses. Las existencias de combustibles destilados, que incluyen diésel y gasóleo para calefacción, disminuyeron por tercera semana consecutiva durante la última semana, según informó la Administración de Información Energética (EIA).
En cambio, las reservas de crudo de Estados Unidos aumentaron inesperadamente en 4,4 millones de barriles, lo que aportó cierto alivio a las preocupaciones sobre la disponibilidad de petróleo.
La evolución de los inventarios se produjo mientras las refinerías enfrentaban una menor disponibilidad de crudo y una oferta global de combustibles refinados todavía ajustada por las interrupciones derivadas del conflicto en Medio Oriente.