Los precios del petróleo suben cerca del 4% el miércoles, llegando a su nivel más alto en casi seis semanas, con el Brent superando los 95 dólares por barril, debido a la creciente preocupación por las interrupciones en las rutas de suministro de Medio Oriente tras la escalada de hostilidades entre Estados Unidos e Irán y las amenazas al transporte marítimo.
Los futuros del Brent, usado de referencia para calcular los precios en Uruguay, ganan 3,82 dólares, o un 4,2%, hasta los 94,83 dólares el barril, tras alcanzar un máximo de sesión de 95,24 dólares, mientras el crudo estadounidense West Texas Intermediate (WTI) crece 3,65 dólares, o un 4,33%, hasta los 87,99 dólares. Así, ambos indicadores alcanzan sus niveles más altos desde el 11 de junio.
Esta situación se da en medio de un recrudecimiento en el Golfo Pérsico, mientras EEUU llevó a cabo su undécima noche consecutiva de ataques contra Irán, luego de que el ejército kuwaití informara que sus defensas aéreas estaban interceptando drones iraníes.
Al mismo tiempo, si bien las reservas mundiales de petróleo caen en medio del conflicto, los últimos datos de Estados Unidos muestran cierto aumento de los inventarios, en la previa a la publicación oficial de este miércoles de la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA).
El conflicto va más allá del estrecho de Ormuz
Además del renovado conflicto por el control del estrecho de Ormuz, los hutíes, alineados con Teherán, abrieron un nuevo frente en la guerra al amenazar con atacar los buques que transportan petróleo en el estrecho de Bab el-Mandeb y anunciaron un bloqueo naval de Arabia Saudita.
De este modo, este paso podría unirse a Ormuz y complicar el transporte marítimo en el Mar Rojo, ya que Bab el-Mandeb se convirtió en una ruta cada vez más importante para las exportaciones de crudo en medio del conflicto bélico.
De hecho, tres petroleros cargados con crudo saudí destinado a China e India dieron media vuelta en el Mar Rojo el martes, dirigiéndose hacia el Canal de Suez en lugar de aventurarse hacia la costa yemení, algo que comienzan a realizar otras refinerías asiáticas.