Llovió en Buenos Aires durante la última fecha de la Feria Internacional de Turismo (FIT). El agua que caía del cielo les recordó a los expositores y jerarcas del sector turístico uruguayo una preocupación latente: el fenómeno de El Niño. Mientras trabajan en intentar revertir la baja de las visitas de los argentinos al país, el factor climático ocupa gran parte de las estrategias y previsiones de cara a la próxima temporada de verano.
La expectativa está puesta especialmente en Argentina, un mercado determinante para el turismo receptivo y cuyo retroceso explicó prácticamente por sí solo la caída de visitantes durante la primera mitad del año. Entre enero y junio llegaron 230.000 argentinos menos que en el mismo período de 2025, mientras que el total de turistas extranjeros no residentes disminuyó en 228.000 personas, una caída interanual del 12%.
Sin embargo, mientras los departamentos intensifican la promoción del otro lado del Río de la Plata y preparan su oferta para el verano, aparece una segunda variable difícil de controlar: el clima. Directores de Turismo consultados durante la FIT coincidieron en la necesidad de anticiparse a los posibles efectos de El Niño, principalmente en destinos donde el turismo de sol y playa, los campings, los deportes acuáticos y los eventos al aire libre tienen un peso importante.
El desafío de recuperar al turista argentino
En Río Negro, la estrategia está fuertemente dirigida hacia Entre Ríos, donde las autoridades departamentales observan señales positivas y buscan aprovechar la cercanía para incrementar la llegada de visitantes. “La gente de Gualeguaychú está volviendo a Río Negro y, por supuesto, el turismo interno, tanto de Montevideo como de Mercedes, Paysandú y el entorno. O sea, que apostamos fuertemente a Entre Ríos”, explicó el director de Turismo, Carlos Fagetti.
El departamento viene estrechando vínculos con las direcciones de Turismo de Gualeguaychú y Colón y realizó actividades de promoción en Paraná. A eso se suma la participación en la FIT para promocionar su propuesta turística y gastronómica.
Una de las apuestas es el turismo deportivo, con campeonatos de golf, tenis, vóley y fútbol que atraen durante los fines de semana a equipos entrerrianos. La estrategia apunta a que esas visitas trasciendan la competencia. “Una vez que se quedan el fin de semana por una actividad deportiva, también los seducimos para que tengan actividad cultural y gastronómica”, señaló Fagetti.
Uruguay intentará recuperar el protagonismo durante la temporada 2026/2027.
EFE
Colonia también apunta a transformar la llegada de argentinos en estadías más prolongadas. Su director de Turismo, Martín Álvarez, señaló que el departamento busca que los visitantes no se limiten a las excursiones por el día. “Nosotros hacemos mucho foco en promocionar que la gente no venga solo por un day tour, sino que venga y se quede”, sostuvo Álvarez, quien destacó la importancia de comercializar directamente la oferta en Argentina y definió a las navieras como “socias importantes” para ese objetivo.
En Montevideo, la directora de Turismo, Karina Fortete, también observa margen para crecer en el mercado vecino. “Nosotros entendemos que todavía en Argentina hay mucho potencial de crecimiento, aunque es verdad que los ciclos económicos afectan la llegada de turistas del país vecino”, señaló.
Fortete aseguró que la capital no observó un descenso significativo en el turismo y agregó que la estrategia también busca diversificar los mercados. “Brasil es nuestro gran horizonte; miramos hacia ahí y estamos diversificando en algunos otros públicos como el chileno”, explicó.
La búsqueda de una recuperación del mercado argentino se produce después de un primer semestre adverso. El último informe del Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (Ceres), elaborado junto con la Cámara Uruguaya de Turismo (Camtur), mostró que la reducción de turistas argentinos fue incluso ligeramente superior a la caída total de visitantes extranjeros, por lo que el comportamiento de los demás mercados compensó parcialmente el retroceso. El resultado dejó al turismo extranjero del primer semestre un 12% por debajo del mismo período de 2025 y un 3% por debajo del promedio registrado entre 2016 y 2019.
El Niño se mete en la planificación del verano
Más allá de las expectativas comerciales, el posible impacto de El Niño comienza a condicionar la preparación de algunos destinos. En Colonia, por ejemplo, las autoridades ya incorporan alternativas para evitar que las condiciones meteorológicas impliquen pérdidas económicas en los eventos programados.
“Para las actividades que venimos programando, estamos previendo tener posibilidades de correrlas de fecha o de que tengamos un seguro que nos permita no perder la plata de la realización de ciertos eventos”, explicó Álvarez.
La preocupación es todavía más concreta en Soriano, donde las inundaciones ya afectaron parte de la infraestructura turística. La directora de Turismo, Noemí Viera, recordó que la situación en Mercedes obligó incluso a trasladar la oficina central del área. “Ya para los siguientes meses y para la temporada también hay momentos climáticos complicados, aunque hasta el momento no hemos suspendido ninguna actividad”, señaló.
El riesgo alcanza especialmente al turismo deportivo y acuático. Soriano tiene previstos campeonatos sudamericanos de moto de agua y jet ski, además de numerosas actividades de pesca. “Uno de los campings que nosotros administramos había quedado inundado por completo; no se veía y hay mucha gente a la que le gusta acampar. Ahora estamos haciendo limpieza, pero probablemente puede volver a suceder”, advirtió Viera.
Maldonado reclama mayor claridad sobre el fenómeno
La incertidumbre también preocupa a Maldonado, donde el impacto potencial adquiere especial relevancia por el peso del turismo de sol y playa durante el verano. “Somos optimistas por naturaleza, pero también cautelosos”, resumió el director de Turismo, Edgar Silveira, quien sostuvo que, si se mantiene la coyuntura económica y financiera de Argentina y Brasil, el departamento espera alcanzar “por lo menos” los mismos niveles de visitantes que durante la temporada anterior.
Sin embargo, Silveira reclamó mayor claridad respecto a El Niño y señaló que la dirección departamental solicitó una reunión con los responsables de cambio climático para poder adoptar decisiones estratégicas. “La comunicación hasta el momento no ha sido clara”, sostuvo.
Para el jerarca, la incertidumbre climática puede incidir directamente sobre la decisión de los turistas. “El fenómeno puede afectar seriamente la definición del visitante que decide invertir su dinero para poder vacacionar en verano, ya que principalmente el producto estrella de Maldonado es sol y playa”, explicó.
Silveira aseguró que conversó sobre el asunto con el ministro de Turismo, Pablo Menoni, y que todavía no existe una definición. “También están preocupados por la comunicación del gobierno. Creemos que es un tema a solucionar rápidamente para tomar las previsiones con tiempo”, agregó.
Para el turismo, esa falta de certezas llega en un momento particularmente sensible: los departamentos intentan recuperar al visitante argentino y sostener la actividad durante el verano, pero al mismo tiempo comienzan a diseñar alternativas ante un fenómeno climático que podría condicionar desde los eventos y los campings hasta uno de los principales productos turísticos del país: el sol y la playa.