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13 de julio 2026 - 18:57

España puso a Uruguay como ejemplo de estabilidad y destacó el valor estratégico del acuerdo Mercosur-UE

El gobierno español remarcó el potencial del mercado de 700 millones de consumidores que abrirá el nuevo tratado comercial.

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La secretaria de Estado de Comercio de España, Amparo López Senovilla, destacó a Uruguay como un destino confiable para las inversiones y llamó a avanzar en la implementación del acuerdo con la Unión Europea.

El mensaje principal que dejó el Diálogo Estratégico España-Uruguay, realizado este domingo en la Universidad Católica del Uruguay (UCU), es que el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea (UE) representa mucho más que solo una reducción de aranceles.

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Autoridades españolas, representantes del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y académicos coincidieron en que el tratado abre una nueva etapa para la inserción internacional del país, aunque su aprovechamiento dependerá de mejoras en competitividad y de la implementación de reformas.

Participaron del encuentro la secretaria de Estado de Comercio de España, Amparo López Senovilla; el director de Asesoría de Política Comercial del MEF, Juan Labraga; el director del Departamento de Negocios Internacionales e Integración de la UCU, Ignacio Bartesaghi; y la directora del Departamento de Estudios Europeos de la Universidad ORT, Virginia Delisante.

Durante la apertura, López Senovilla sostuvo que el acuerdo constituye una señal política en un contexto internacional marcado por el cuestionamiento al multilateralismo. "Las alianzas son posibles y el multilateralismo, para los países que estamos convencidos de él, sigue siendo posible", afirmó.

El acuerdo como señal geopolítica

Según explicó, el entendimiento entre ambos bloques crea un mercado integrado de más de 700 millones de consumidores, equivalente a cerca de una cuarta parte del Producto Interno Bruto (PIB) mundial, lo que le otorga una dimensión económica, pero también estratégica. "Aparte de su evidente valor económico y comercial, tiene un valor geopolítico importante", enfatizó.

La funcionaria destacó especialmente la posición de Uruguay dentro de ese escenario, al señalar que comparte con España una agenda basada en la transición energética, la digitalización y la sostenibilidad. "Uruguay ha experimentado un avance importantísimo en la transición verde y digital y comparte con España un marco regulatorio sólido y seguridad jurídica, aspectos que son los más valorados por los inversores", sostuvo.

En ese sentido, recordó que España es actualmente el principal inversor extranjero en Uruguay, con un stock superior a los 6.000 millones de euros y más de un centenar de empresas españolas instaladas en el país.

España apuesta por Uruguay como socio estratégico

"Queremos continuar siendo un socio amigo, confiable y de largo plazo, y construir juntos un puente de prosperidad entre Europa y América Latina", señaló. Más allá de la eliminación gradual de aranceles, López Senovilla afirmó que el principal beneficio inmediato del acuerdo será la previsibilidad para las empresas.

"En un mundo como el actual, el primer beneficio tangible es la certidumbre", aseguró. A su juicio, esa estabilidad permitirá planificar inversiones de largo plazo en un escenario internacional cada vez más volátil.

La secretaria de Estado agregó que el tratado incorpora aspectos que trascienden el comercio de bienes, como la simplificación de trámites administrativos, la eliminación de duplicidades regulatorias, la protección de indicaciones geográficas y capítulos específicos sobre comercio electrónico y exportación de servicios. Asimismo, remarcó que España busca consolidarse como un puente entre América Latina y otros mercados internacionales. "España puede aportar confianza, previsibilidad y conexión, no solo hacia Europa, sino también hacia el norte de África y Asia", indicó.

Competitividad y reformas pendientes

Para Ignacio Bartesaghi, el cierre político del acuerdo marca el inicio de una nueva etapa para Uruguay, aunque advirtió que el país deberá avanzar rápidamente en reformas internas para aprovechar plenamente las oportunidades que ofrece el tratado.

"Uruguay, España, el Mercosur y la UE empiezan una nueva etapa a partir del acuerdo", comentó. Entre los principales desafíos mencionó la actualización de normas técnicas y sanitarias, la facilitación del comercio, las compras públicas, las indicaciones geográficas y la adecuación a los estándares regulatorios europeos.

El especialista sostuvo además que la agenda de competitividad impulsada por el MEF resulta funcional a ese objetivo. "Uruguay tiene que ser más eficiente, más competitivo y este acuerdo nos obliga a eso", señaló. A su entender, la apertura comercial puede convertirse en un factor que acelere transformaciones estructurales que el país ha postergado durante años. "Muchas veces los cambios vienen impuestos desde afuera. Uruguay demora mucho en discutirlos y este acuerdo puede obligarnos a acelerar esas transformaciones", sostuvo.

Las cuotas de exportación, uno de los desafíos

Otro de los temas abordados durante el encuentro fue la distribución de las cuotas de exportación dentro del Mercosur para acceder al mercado europeo. Bartesaghi consideró prioritario que el bloque alcance una definición política antes de 2027.

"Los operadores necesitan saber con certeza cuál será su cuota para ingresar a la Unión Europea. Esa previsibilidad es fundamental para las empresas", afirmó. Si bien reconoció que la presidencia pro témpore de Uruguay no puede resolver unilateralmente esa discusión, sostuvo que Montevideo deberá desempeñar un rol articulador para acercar posiciones entre los socios del Mercosur y facilitar una implementación ordenada del acuerdo.

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