13 de julio 2026 - 18:04

El dólar global se mantuvo estable por la tensión entre Estados Unidos e Irán y Wall Street cayó por las acciones tecnológicas

La divisa estadounidense cerró prácticamente sin cambios mientras el mercado siguió de cerca la escalada del conflicto en Medio Oriente y aguardó los datos de inflación de Estados Unidos

El dólar global operó estable mientras los mercados siguieron de cerca la escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán y aguardaron los próximos datos de inflación en EE.UU.

El dólar global operó estable mientras los mercados siguieron de cerca la escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán y aguardaron los próximos datos de inflación en EE.UU.

Foto: Pixabay

El dólar global cerró prácticamente estable este lunes, en una jornada marcada por la renovada escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán y la expectativa de los inversores por la publicación de los datos de inflación de Estados Unidos y la comparecencia del presidente de la Reserva Federal (Fed), Kevin Warsh, ante el Congreso.

El índice dólar, que mide el desempeño del billete verde frente a una canasta de seis monedas de referencia, terminó en 101,125 puntos, con un avance del 0,37%, luego de una rueda volátil en la que inicialmente se fortaleció junto con el petróleo y posteriormente moderó parte de esas ganancias.

El movimiento se produjo luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara el restablecimiento del bloqueo naval contra Irán, mientras durante el fin de semana ambas potencias intercambiaron ataques con misiles y drones y Teherán volvió a cerrar el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas del comercio mundial de crudo.

La inflación y la Fed concentran la atención del mercado

Pese al aumento de las tensiones geopolíticas, los operadores evitaron tomar posiciones agresivas antes de una semana clave para la política monetaria estadounidense. Este martes se conocerá el Índice de Precios al Consumidor (IPC), el miércoles se publicará el índice de precios al productor (IPP) y, además, Kevin Warsh comparecerá ante la Cámara de Representantes y el Senado para brindar definiciones sobre el rumbo de la Reserva Federal.

En ese contexto, los futuros de tasas descuentan cerca de 30 puntos básicos de subas acumuladas para lo que resta del año. Analistas consultados por Reuters señalaron que la volatilidad geopolítica dificulta anticipar los próximos movimientos de la Fed, aunque el repunte del petróleo volvió a instalar el temor a un nuevo impulso inflacionario. En el mercado cambiario, el euro retrocedió hasta los 1,1402 dólares, la libra esterlina cayó a 1,3370 dólares y el dólar australiano cedió a 0,6931 dólares.

El yen japonés, por su parte, volvió a debilitarse y el dólar avanzó hasta 162,37 yenes, cerca de los mínimos de cuatro décadas de la moneda nipona. La caída se produjo después de que trascendiera que el gobierno japonés no prevé modificar en el corto plazo la estrategia de inversión de los fondos públicos de pensiones, lo que redujo las expectativas de un mayor respaldo para los activos locales.

Wall Street cerró en rojo por el impacto del petróleo y la caída de los fabricantes de chips

En paralelo, las acciones estadounidenses terminaron la jornada con pérdidas, ya que el recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente impulsó los precios del petróleo y redujo el apetito por el riesgo de los inversores.

El Dow Jones cayó 0,26%, el S&P 500 perdió 0,79% y el Nasdaq retrocedió 1,55%, arrastrado principalmente por las compañías tecnológicas y los fabricantes de semiconductores. Las empresas del sector de chips encabezaron las bajas. SanDisk, Marvell Technology e Intel registraron fuertes caídas, mientras que SK Hynix retrocedió más de un 9% tras el fuerte avance que había mostrado en su debut bursátil.

En contraste, el sector energético logró cerrar en terreno positivo gracias al fuerte incremento del precio del crudo, que se disparó tras el endurecimiento de las restricciones al tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz.

La atención de los mercados también se concentrará esta semana en el inicio de la temporada de balances en Estados Unidos, con la presentación de resultados de grandes bancos como JPMorgan Chase, Bank of America, Citigroup, Goldman Sachs y Wells Fargo, que ofrecerán nuevas señales sobre el estado de la economía estadounidense.

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