La brecha de precios entre Uruguay y Brasil continuó relativamente estable durante el tercer trimestre, con una leve alza hasta el 55,5%, por lo que sostiene el escenario del encarecimiento uruguayo, incluso cuando el indicador se mantiene en torno a los mínimos históricos.
El Observatorio Económico de la Universidad Católica del Uruguay (UCU), Campus Salto, dio a conocer una nueva edición del Indicador de Precios Fronterizos (IPF) entre Artigas y Quaraí (Rio Grande do Sul) correspondiente a la medición cerrada a setiembre, donde se observa que la diferencia entre los precios de una ciudad y otra se mantuvo relativamente estable, manteniendo los niveles que alcanzó tras la fuerte reducción que experimentó en el primer trimestre. Es así que del 55,08% con el que cerró la primera mitad del año, pasó al 55,5% durante el tercer trimestre.
Este leve aumento, de apenas 0,42 puntos —sobre todo, después de lo que fue una caída de 18,56 puntos en marzo, en relación al cierre de 2025, y una suba de 1,34 puntos en junio—, es un paso más hacia la consolidación de un nuevo escenario de estabilidad de la brecha de precios con Brasil que ya se extiende durante la mayor parte del 2026. Si bien todavía está alta, los valores son más moderados que los que caracterizaron el año pasado.
La brecha de precios entre Uruguay y Brasil consolida una tendencia de estabilidad en lo que va del 2026.
Observatorio Económico UCU
De hecho, todos los valores de este año se mantienen como los más bajos en la serie histórica relevada por la UCU, la cual retrocede hasta noviembre de 2024.
Las diferencias con Brasil siguen sin variaciones
El comportamiento estable de la brecha de precios con Brasil se debió, una vez más, a resultados similares en los indicadores que impactan en la diferencia de precios relativos entre ambos países: tipo de cambio e inflación.
En ese sentido, según señalaron las autoras del informe, María José Medin y Gimena Abreu, la cotización del real aumentó un 0,36% respecto del dólar entre julio y setiembre, mientras que en Uruguay, la moneda estadounidense se mantuvo estable frente al peso uruguayo, con una caída de apenas el 0,16%. Esta diferencia de cotizaciones fue similar a la observaba durante el primer semestre, aunque en valores diferentes.
Asimismo, los precios en Porto Alegre —región de referencia para el análisis— cayeron un 0,23% entre junio y agosto, mientras que, a nivel local, aumentaron un 0,85% en un período más extendido, hasta setiembre.
Esto hizo que la brecha de precios tuviera ese mínimo aumento, dentro de "un escenario estable" que continúa evidensiándose; si bien la canasta promedio ponderada sigue siendo más cara en Artigas que en Quaraí.
La estabilidad marcó la diferencia cambiaria
En cuanto al análisis por categoría, mientras que el informe previo registró un escenario de estabilidad generalizada, sin grandes movimientos; la medición actual da cuenta de una mayor disparidad, con importantes subas y bajas que fueron compensándose entre sí para un indicador total sin mayores movimientos.
En el caso de Alimentos y bebidas no alcohólicas, el rubro interrumpió una racha de tres reducciones consecutivas con un leve aumento que lo ubicó en el 59%; y del total de 29 productos ponderados, solo uno resultó más barato en Artigas que en Quaraí: el yogurt común, que se mantiene en esta categoría a través de las diferentes mediciones.
En contrapartida, la sal y los postres en polvo presentaron precios un 200% más caros en territorio uruguayo (493% y 258%, respectivamente). Asimismo, diez productos registraron una diferencia menor al 50%; en nueve, la brecha fue de entre el 50% y el 100%; y en siete, entre el 100% y el 200%.
La medición de setiembre de la brecha de precios entre Uruguay y Brasil registró una amplia variación entre rubros de la canasta ponderada.
Observatorio Económico UCU
También la brecha en Prendas de vestir y calzado sigue en baja en términos históricos, aunque tuvo un aumento significativo de 13 puntos, pasando del 22% al 35%. De todos modos, siguen siendo un resultado relevante, considerando que los productos comercializados en Uruguay son importados, mientras que los de Brasil son fabricados a nivel nacional.
Productos del hogar, en tanto, sigue reduciendo su diferencia de precios, esta vez con un retroceso más amplio que los observados previamente. Es así que la caída en 33 puntos la ubicó en el 61%, un nuevo mínimo histórico para el rubro, si bien sigue presentando una gran dispersión al interior de la categoría, con valores que van desde el 35% hasta el 157%.
Transporte y combustibles, en tanto, sorprendió como la división con la menor brecha de precios —entre las que no tienen una diferencia a favor de los productos uruguayos—, de la mano de un mayor de descuento del Impuesto Específico Interno (Imesi) en las naftas y el gasoil en las estaciones de servicio de frontera; así como de un menor aumento en estos productos en el mercado local, debido al gradualismo en el traslado de la volatilidad internacional. De este modo, la brecha se redujo del 22% al 10%.
Por su parte, Comidas fuera del hogar se mantuvo prácticamente estable, con un aumento de solo un punto para llegar al 39%; mientras que Artículos Escolares tampoco tuvo variación, permaneciendo en -17%, el único rubro más barato en Uruguay que en Brasil.
En tanto, Bebidas alcohólicas y tabaco experimentó una leve reducción del 109% al 105%, anotando un nuevo mínimo para la categoría; y cediendo el puesto de la brecha más alta del indicador a Bienes y servicios diversos, que volvió a ser el rubro que más amplió su diferencia, por segundo trimestre consecutivo: de 95% saltó hasta el 118%, y acumula un aumento de 44 puntos en seis meses, revirtiendo por completo la fuerte reducción que experimentó entre enero y marzo de este año; y marcando el tercer registro más alto de la serie histórica.