Reparar una vivienda en Rivera cuesta 116,5% más que hacerlo en Sant'Ana do Livramento, la ciudad brasileña con la que forma una sola trama urbana partida por una línea de frontera que se cruza a pie, es decir, el mismo trabajo sale más del doble de caro del lado uruguayo.
Refaccionar una vivienda cuesta 116,5% más en Rivera que del lado brasileño de la frontera
La diferencia en el componente laboral explica tres cuartas partes del encarecimiento de los arreglos del hogar.
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Cruzando la calle, los vecinos de la frontera acceden a costos de mantenimiento que representan menos de la mitad del presupuesto local.
El dato surge de una ficha del Observatorio Económico de la Universidad Católica del Uruguay (UCU), Campus Salto, que comparó precios de lista relevados el 18 de setiembre en comercios de ambas ciudades.
El número resulta de ponderar cuatro categorías de la canasta de mantenimiento y reparación de vivienda con la misma estructura de pesos que usa el Instituto Nacional de Estadística (INE) para ese rubro. El indicador cubre 75,2% de esa canasta, quedan afuera la carpintería y el servicio de pintura, que no tienen un producto comparable del lado uruguayo, y mide el costo de mantener o reparar una casa ya construida, no el de levantar una obra nueva.
El servicio de albañilería es el que más se dispara, ya que cuesta 200,8% más en Rivera, es decir, prácticamente el triple que en Sant'Ana; los cerámicos y azulejos están 73,3% más caros y las pinturas, 70,1%; la obra gruesa, el conjunto de arena, portland, yeso y enduido, es la excepción, apenas 2,9% por encima, cerca de la paridad entre ambos lados de la frontera.
La mano de obra explica tres cuartas partes de la brecha
Al descomponer el 116,5% de diferencia según cuánto aporta cada categoría al resultado final, la mano de obra concentra 86,2 de esos 116,5 puntos porcentuales, es decir, tres de cada cuatro puntos de la brecha total. Las pinturas suman 21 puntos y los cerámicos 8,8, mientras que la obra gruesa, que pesa 15% de la canasta, aporta apenas 0,4 puntos, porque de ese lado casi no hay diferencia de precios entre las dos ciudades.
Llevado a pesos, el componente que domina el resultado se traduce así: una hora de oficial albañil, tomando el piso salarial de cada país, cuesta 317,19 pesos en Rivera y 105,45 pesos en Sant'Ana do Livramento. La ficha aclara que, salvo el cemento y el enduido, todos los materiales relevados resultan más caros en Rivera que en el comercio brasileño.
Para el salario del albañil, el Observatorio tomó en Uruguay el jornal del oficial de categoría VII de la Ley 14.411, según la planilla de laudos vigente desde el 1° de abril de este año en el Consejo de Salarios del Grupo 9; en Brasil, usó el piso del profesional de obras de la convención de Rio Grande do Sul 2026-2027. En ambos casos, los valores se llevaron a costo por hora trabajada bajo la jornada legal de 44 horas semanales, que es la misma en los dos países, y corresponden a salario base, sin aguinaldo, licencia ni aportes patronales. Los valores en reales y en dólares se convirtieron a pesos uruguayos con la cotización del 31 de agosto.
Un problema que el propio Observatorio venía señalando
El Observatorio Económico de la UCU ya había medido esta brecha en marzo de 2025, con datos de febrero de ese año: en esa primera edición, la diferencia de costo de la mano de obra llegaba a 261% y la de cerámicos y azulejos, a casi 285%.
Aunque los relevamientos no son estrictamente comparables, corresponden a fechas distintas y pueden variar los comercios relevados, la nueva ficha muestra brechas más acotadas en ambos rubros que las de hace un año y medio, sin que eso implique que el fenómeno se haya revertido.

