El Producto Bruto Interno (PBI) del Uruguay se mantuvo en el tercer trimestre respecto al inmediato anterior, en términos desestacionalizados, según informó hoy el Banco Central del Uruguay (BCU), en su informe de Cuentas Nacionales. Esto implica que la economía mantuvo su producción global en julio-septiembre respecto a abril-junio. Parte de la explicación de este freno en el crecimiento se debe a que el Banco Central aumentó 0,6% la estimación de PBI en el segundo trimestre, lo que aumentó la base de comparación.
En la comparación interanual, el PBI del tercer trimestre se ubicó 3,7% por encima del registrado en el mismo trimestre del año pasado. En dicha comparación, los sectores que impulsaron el crecimiento fueron el comercio (11%), la construcción (8%) y el transporte (7%), principalmente. Tuvieron caídas el agro (-7%) y la industria (-3%), especialmente por la fuerte reducción en la faena.
Analizando las Cuentas Nacionales desde la perspectiva de la demanda, el avance del PBI se dio principalmente por el aumento en el consumo de los hogares, que aumentó 7% respecto al mismo trimestre de 2021. También crecieron 19% las exportaciones de bienes, aunque las importaciones avanzaron una cifra similar: 18%. La inversión en capital fijo subió 10% interanual.
Recuperación y después
Si bien el crecimiento se frenó en el tercer trimestre, la economía uruguaya consolidó su recuperación post pandemia, y el PBI está 3,6% por encima del promedio registrado en el año 2019, previo a la llegada del virus.
En los meses iniciales de la recuperación fueron los sectores agropecuario, industria y construcción los que aportaron al crecimiento, mientras el consumo permaneció con menor dinámica, afectado por los problemas de empleo y caída del salario, causados en buena medida por la pandemia y por el posterior aumento de la inflación.
Sin embargo, en los últimos meses el empleo y -en menor medida- el salario se han ido recuperando, mientras la industria afloja su tasa de avance. En el agro incidió fuerte la menor faena, que se compensó parcialmente por una mayor dinámica de la agricultura.
Así, asistimos a una economía que de avanzar en base a la demanda externa hoy es más dependiente de la dinámica de consumo e inversión local.
A pesar de que no se registró crecimiento respecto al trimestre previo, con el dato conocido hoy puede ya proyectarse que la economía uruguaya crecerá al menos 5% en el año 2022, la mayor tasa anual de crecimiento desde el año 2011. Si el PBI tan solo se mantuviera en el último trimestre, el crecimiento sería 5,5% en 2022.
Posiblemente el año próximo la economía uruguaya modere su crecimiento, el cual estará más basado en la expansión del mercado interno y no tanto en los mercados externos.
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