El proyecto del Poder Ejecutivo para habilitar una nueva causal de jubilación anticipada a los 60 años enfrenta interrogantes sobre su alcance entre los trabajadores de menores ingresos; aunque la iniciativa busca favorecer a los sectores más vulnerables, los datos sobre las trayectorias laborales muestran que son precisamente quienes tienen mayores dificultades para reunir los 30 años de servicios necesarios para acceder al beneficio.
De acuerdo con cifras correspondientes a 2019, difundidas por el expresidente del Banco de Previsión Social (BPS), Rodolfo Saldain, los trabajadores del quintil de menores ingresos registraban una densidad promedio de cotización del 48,2%, frente al 84,3% observado entre quienes integraban el quintil de mayores ingresos. La diferencia alcanza los 36,1 puntos porcentuales y evidencia una marcada desigualdad en la continuidad de los aportes.
El contraste plantea interrogantes sobre la efectividad de la nueva causal para alcanzar a la población que el gobierno pretende priorizar. Si bien la propuesta contempla condiciones jubilatorias más favorables para los trabajadores de menores ingresos, el requisito de acreditar tres décadas de servicios podría representar una barrera de acceso para quienes atravesaron períodos prolongados de informalidad o desempleo.
La desigualdad en los aportes condiciona el acceso a la jubilación
Los datos, provenientes de la Nota Técnica N.º 5 de la Comisión de Expertos en Seguridad Social (CESS), muestran que la densidad de cotización aumenta progresivamente junto con el nivel de ingresos. Mientras que el primer quintil registra un promedio del 48,2%, el segundo alcanza el 55,7% y el tercero, el 66,6%. En los dos grupos de mayores ingresos, la continuidad de los aportes asciende al 76,4% y al 84,3%, respectivamente.
La densidad de cotización refleja la proporción del tiempo en que los trabajadores realizan aportes al sistema previsional. Por lo tanto, una menor densidad implica mayores dificultades para acumular los años de servicios requeridos, aunque los promedios no permiten determinar cuántas personas cumplirán efectivamente las condiciones de la nueva causal.
En este escenario, los trabajadores con trayectorias laborales más estables tendrían mayores posibilidades de reunir los 30 años exigidos a los 60 años, mientras que quienes registraron interrupciones prolongadas podrían quedar excluidos del beneficio.
El gobierno busca priorizar a los sectores vulnerables
La propuesta del gobierno de Yamandú Orsi establece una nueva causal de retiro voluntario a partir de los 60 años para quienes acrediten al menos 30 años de servicios, sin modificar el incremento progresivo de la edad jubilatoria establecido por la reforma previsional de 2023.
Según la exposición de motivos, el diseño apunta a contemplar las desigualdades socioeconómicas, el desgaste físico acumulado y las dificultades que enfrentan determinados trabajadores para continuar en actividad a edades avanzadas.
El Poder Ejecutivo sostiene que las personas de ingresos bajos y medio-bajos podrán acceder a prestaciones similares o superiores a las que les correspondían antes de la reforma anterior. Sin embargo, las diferencias en la continuidad de los aportes introducen un interrogante sobre cuántos trabajadores de estos sectores podrán cumplir los requisitos.
En tanto, desde el Partido Nacional (PN), cuestionan el alcance de la iniciativa y advirtió que podría generar mayor informalidad laboral. "Yo no creo que beneficie a los más humildes, es más, creo que va a generar más informalismo", afirmó su presidente, Álvaro Delgado.
Aunque los datos históricos de cotización no permiten establecer si la nueva causal incrementará la informalidad, sí ponen de manifiesto las dificultades que enfrentan los trabajadores de menores ingresos para completar los años de servicios exigidos.
El proyecto deberá atravesar el debate parlamentario, donde uno de los principales puntos de discusión será si la nueva causal consigue ampliar efectivamente las posibilidades de retiro de los sectores más vulnerables o si las diferencias en las trayectorias laborales terminan limitando su alcance.