El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) descartó anular la aplicación provisional del acuerdo Mercosur-UE, que rige desde mayo, no haciendo caso al pedido de Polonia, uno de los principales países detractores del convenio firmado en enero de este año.
Si bien el pacto comercial y de inversiones se mantiene vigente de forma provisoria, la Justicia europea todavía debe pronunciarse sobre su legalidad, lo que eventualmente podría retrotraer un acuerdo que ya comenzó a traccionar en materia de exportaciones en Uruguay.
Polonia pretendía anular la vigencia del convenio con una medida cautelar, aunque el TJUE sostuvo que no es necesario para “evitar que se produzca un perjuicio grave e irreparable”, tal como señalaban desde Varsovia.
Sólo se puede proceder a ello “si se demuestra que esa suspensión es urgente, en el sentido de que es necesaria para evitar que se produzca un perjuicio grave e irreparable”, algo que no quedó demostrado, sentenció la Justicia europea.
Polonia acusa “competencia desleal”
Polonia asegura que las instituciones de la UE incurrieron en un abuso de poder y en una vulneración del principio de cooperación leal del bloque, al firmar el texto pese a su negativa y las de Francia, Austria, Hungría e Irlanda, que no lograron reunir una minoría del bloqueo después de que Italia diese marcha atrás en su rechazo.
“La Unión Europea ha privilegiado intereses económicos selectivos en detrimento del respeto de los Tratados y de los principios fundamentales de la Unión”, sostuvo el país europeo en su reclamo, según informó el TJUE, quien habló de “un riesgo real de perjuicio tanto para la salud humana y animal como para el medio ambiente”, al poner el foco en la ausencia de cláusulas espejo.
En línea con el reclamo del agro europeo, Polonia sostuvo que la llegada de productos desde el Mercosur podría suponer “una competencia desleal perjudicial para la situación económica y social de los agricultores”.
Ahora los jueces comunitarios deberán resolver sobre la viabilidad o no del acuerdo Mercosur-UE, en un fallo sin fecha confirmada, pero que sería, de mínima, el año que viene.