El acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea ya comenzó a traducirse en resultados económicos concretos para Uruguay; entre el 1° de mayo y fines de agosto, el país obtuvo un rédito neto superior a 27 millones de dólares, según informó este miércoles el canciller Mario Lubetkin durante la reunión informal de ministros de Relaciones Exteriores del bloque realizada en Montevideo.
Uruguay ya obtuvo más de u$s 27 millones por el acuerdo Mercosur-UE
El pacto comercial ya tiene resultados económicos concretos para el país, luego de su firma a comienzos de este año.
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Uruguay comenzó a ver resultados económicos del acuerdo Mercosur-UE.
El dato surgió en el marco de una jornada en la que los cancilleres analizaron, entre otros asuntos, cómo distribuir las cuotas obtenidas por el Mercosur en el acuerdo comercial con la Unión Europea. “Para Uruguay, desde el primero de mayo, cuando inició el proceso, el ingreso que hemos tenido a partir de la utilización de las preferencias otorgadas por la Unión Europea, a los aranceles me refiero, fue superior a 12 millones de dólares”, señaló Lubetkin.
A esa cifra se sumaron otros 15 millones de dólares vinculados a la utilización de las cuotas durante esta primera etapa. “Si sumamos los dos, podemos decir que entre el primero de mayo y fines de agosto para Uruguay estos acuerdos le dieron un rédito neto superior a 27 millones de dólares”, afirmó.
El canciller enfatizó la magnitud del resultado al señalar: “No estamos hablando de poco dinero, estamos hablando del resultado potente de una realidad que apenas nace y que le está dando estos resultados a nuestro país”.
Las cuotas, el principal punto de diferencia
Precisamente, uno de los cuatro temas centrales de la reunión fue el reparto de los contingentes arancelarios obtenidos por el Mercosur en el acuerdo con la Unión Europea. Los cancilleres intercambiaron posiciones, pero no alcanzaron todavía un acuerdo.
Lubetkin explicó que existe una mayor cercanía entre las posiciones de Argentina y Brasil, mientras que Uruguay mantiene diferencias con Paraguay, cuya propuesta apunta a distribuir el 25% de las cuotas para cada uno de los países. “Sobre este punto no se ha establecido un acuerdo hasta el momento”, reconoció el canciller.
Los ministros resolvieron trasladar la discusión a los equipos técnicos, que deberán trabajar sobre los criterios planteados durante la reunión. La expectativa es que los cancilleres vuelvan a reunirse presencialmente en Uruguay en un plazo de 45 a 60 días, con el objetivo de llegar a una definición política.
El debate adquiere una relevancia especial para Uruguay a la luz de los primeros resultados económicos informados por la Cancillería.
La preocupación por las barreras sanitarias europeas
Otro de los asuntos vinculados al acuerdo con la UE fue la preocupación de los países del Mercosur por eventuales obstáculos derivados de nuevos estándares sanitarios europeos. Lubetkin sostuvo que el acuerdo debe servir para ampliar efectivamente el acceso de los productos del bloque al mercado europeo.
“Los acuerdos de la Unión Europea y Mercosur tienen que ser un mecanismo para abrir puertas y no para abrir y cerrar puertas dependiendo de ciertos aspectos, sobre todo del lado europeo”, afirmó. Uruguay ya realizó nuevas consultas con las autoridades europeas para conocer cómo se desarrollará el proceso comercial durante esta nueva etapa.
Brasil compromete u$s 1.000 millones para el Focem
La reunión también abordó el futuro del Fondo para la Convergencia Estructural del Mercosur (Focem), mecanismo creado para reducir las asimetrías entre los socios. Brasil anunció en la última cumbre de Asunción su voluntad de aportar 100 millones de dólares anuales durante diez años, lo que supone una contribución total de 1.000 millones de dólares.
Ahora los socios deberán definir cuánto aportarán los restantes países y cuáles serán los criterios para distribuir los recursos, especialmente en beneficio de las economías más pequeñas. El debate también contempla la futura participación plena de Bolivia en el Mercosur.
Un Mercosur que busca “repensarse”
Los cancilleres acordaron además avanzar en un proceso de revisión y modernización del bloque, creado en 1991 y enfrentado actualmente a un escenario internacional muy diferente.
La intención es crear un grupo de alto nivel que trabaje sobre la proyección del Mercosur para los próximos años, sin detener las negociaciones comerciales actualmente en marcha. Lubetkin mencionó los acuerdos con la Unión Europea, EFTA y Singapur, así como las negociaciones con Emiratos Árabes Unidos, Canadá y Vietnam y los contactos con India, Japón e Indonesia.
Diciembre, con Uruguay como centro de la agenda regional
La Presidencia uruguaya también avanzó en el cronograma de la próxima cumbre del bloque. Las actividades comenzarán el 2 de diciembre en Punta del Este, con el primer Foro Empresarial Mercosur-Unión Europea. El 3 de diciembre se prevé en Montevideo la primera reunión del Consejo de Comercio previsto en el acuerdo Mercosur-UE, además del encuentro de cancilleres y ministros de Economía.
El 4 de diciembre tendrá lugar la Cumbre del Mercosur y de los países asociados. Para Lubetkin, diciembre puede representar un punto de inflexión para el bloque y una oportunidad para mostrar una nueva etapa de integración. “Puede que estos eventos de diciembre sean un gran momento de síntesis de este Mercosur ascendente”, sostuvo.


