El año cierra con una semana de precios alcistas en los mercados agrícolas, especialmente para la soja, que alcanzó la mayor cotización en seis meses debido a los altos riesgos de sequía en Argentina, Río Grandes del Sur y Uruguay, lo que llevó colocar kilos de producción 2023 a 550 dólares por tonelada.
Los mercados ven con recelo las condiciones climáticas que ya afectaron las zafras 2022, sobre todo para la producción argentina que por ahora viene estimada por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) en 49,5 millones de toneladas, pero que probablemente termine más sobre los 43 a 45 millones, tal y como señalaron desde Blasina y Asociados.
La caída de la oferta frente a una demanda que no se avecina menor —sino, más bien, todo lo contrario, con la expectativa de cómo podrá afectar la apertura de China respecto a la posibilidad de mayores colocaciones en el mercado asiático—, así como la aplicación del dólar soja en Argentina —que contribuyó a una liquidación más rápida y a menores remanentes— llevó a que los precios subieran durante la última semana del año. Una buena noticia para los productores, que lograron buenas relaciones en términos de valores de venta y costos.
En el 2023, sin embargo, entrará en el mercado el grueso de la cosecha brasileña que, si bien también sufrió los efectos del déficit hídrico, no vio afectados sus volúmenes de producción habituales.
El maíz y el trigo, dos cultivos que también se verán afectados
Por la sequía, aunque con un menor impacto, también habrá recortes en la proyección de producción de maíz. En Argentina, la estimación del USDA está en 55 millones de toneladas, pero en el país vecino ya trabajan con un rango de 51 a 53 millones.
En el mercado maicero los precios en Uruguay se mantienen estables en torno a 300 dólares por el grano puesto en destino, y hasta que no entre la nueva zafra será difícil que pueda darse un movimiento fuerte de los precios.
En cuanto al trigo, la escasez en Argentina y los daños en los cultivos en Estados Unidos provocados por los fríos polares que afectan al país influyeron en los precios, aunque también lo hizo la salida de una cosecha abundante proveniente de Rusia. Mayormente debido a la importante oferta en el mercado, el precio del trigo en Uruguay perdió la referencia de los 300 dólares.
En el resto de los cultivos lo escaso de las lluvias de la primera quincena de enero resultan todavía un riesgo muy importante. Lo que hace subir los precios en el mercado de Chicago porque puede significar que el rendimiento esté amenazado.
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