Uruguay se prepara para recibir este viernes al papa León XIV, en una visita que marcará un acontecimiento histórico para el país: será la primera vez en 38 años que un pontífice pise suelo uruguayo, desde el viaje de Juan Pablo II en 1988. La llegada de la máxima autoridad de la Iglesia Católica genera una importante expectativa religiosa, social e institucional, con una agenda que se extenderá hasta el domingo 8.
El viaje, que forma parte de una gira sudamericana que también comprenderá Argentina y Perú, tendrá una duración de tres días y combinará encuentros con autoridades nacionales, celebraciones religiosas y actividades con comunidades de distintos puntos del territorio.
La visita representa un acontecimiento que trasciende el ámbito estrictamente religioso. Después de casi cuatro décadas sin recibir a un papa, Uruguay volverá a ser escenario de una gira pontificia, esta vez bajo el liderazgo de León XIV, quien asumió la conducción de la Iglesia Católica tras el pontificado de Francisco I.
Yamandú Orsi recibirá al papa León XIV
Según la agenda oficial, León XIV llegará este viernes 6 de noviembre a las 16:30 al Aeropuerto Internacional de Carrasco, procedente de Roma. A las 17:30 tendrá lugar la ceremonia de bienvenida en Plaza Independencia, seguida de un encuentro con autoridades nacionales, representantes de la sociedad civil y el cuerpo diplomático.
Posteriormente, a las 18:15, el pontífice mantendrá una reunión privada con el presidente Yamandú Orsi en el Edificio José Artigas, en lo que constituirá uno de los principales momentos institucionales de la visita.
La primera jornada concluirá con actividades vinculadas al patrimonio histórico y religioso de Montevideo, incluida una celebración de vísperas en la Catedral Metropolitana.
Paysandú, Casavalle y el Estadio Centenario, entre los puntos centrales
El sábado 7, el papa viajará a Paysandú, donde presidirá una misa a las 10 en el Parque París Londres, en una de las principales celebraciones abiertas a los fieles previstas durante su estadía.
Por la tarde regresará a Montevideo para participar, a las 17, de un encuentro con la comunidad de Casavalle en la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe. La inclusión de este barrio en el itinerario incorpora una dimensión social a la visita, con un acercamiento directo a una comunidad popular capitalina.
A las 18, León XIV mantendrá un encuentro con el mundo de la educación en la Universidad Católica del Uruguay (UCU), mientras que a las 19 encabezará una vigilia de oración en el Estadio Centenario, otra de las actividades que despierta especial expectativa por su capacidad de convocatoria.
Florida recibirá al pontífice antes de su partida
El domingo 8, el papa se trasladará a Florida, donde celebrará una misa a las 10:30 en la plaza de la Catedral Basílica, Santuario Nacional de la Virgen de los Treinta y Tres. La elección de este departamento, uno de los principales centros de devoción católica del país, tiene una especial significación para la comunidad religiosa uruguaya.
Tras compartir un almuerzo con los obispos, el pontífice regresará al Aeropuerto de Carrasco, donde se realizará la ceremonia oficial de despedida a las 15:10. Su partida hacia Buenos Aires está prevista para las 15:30.
Un regreso histórico después de casi cuatro décadas
La última visita de un papa a Uruguay se produjo en mayo de 1988, cuando Juan Pablo II recorrió el país durante su segundo viaje apostólico a territorio uruguayo. Su primera visita había tenido lugar en 1987.
Desde entonces, transcurrieron 38 años sin que el país recibiera nuevamente a la máxima autoridad de la Iglesia Católica, un período que abarcó el final del pontificado de Juan Pablo II y los de Benedicto XVI y Francisco.
La llegada de León XIV supone, por tanto, un acontecimiento excepcional para distintas generaciones de uruguayos. Para buena parte de la población será la primera oportunidad de participar de una celebración encabezada por un papa en el país. A diferencia de aquellas visitas anteriores, el nuevo viaje se produce en un Uruguay con transformaciones sociales, culturales y religiosas profundas, en el que la Iglesia Católica mantiene presencia institucional y comunitaria dentro de una sociedad caracterizada por su tradición laica.
La expectativa está puesta tanto en la convocatoria de las celebraciones públicas como en los mensajes que el pontífice transmitirá durante su recorrido, especialmente en materia de convivencia, compromiso social, educación y desafíos contemporáneos.
Con los preparativos en su etapa final, Uruguay se dispone a vivir tres jornadas que quedarán incorporadas a su historia religiosa e institucional, casi cuatro décadas después de la última visita papal.