El papa León XIV recibió este sábado el alta hospitalaria tras permanecer internado desde el martes en el Policlínico Gemelli de Roma, donde fue operado por un tumor canceroso en el pulmón, y regresó al Vaticano con la previsión de retomar sus actividades públicas este domingo, una noticia que renueva las expectativas sobre su eventual visita a Uruguay.
El pontífice, de 71 años, abandonó el centro médico caminando con normalidad, sonriente y saludando a los pacientes y fieles que se habían congregado en la entrada principal. Antes de subir al vehículo que lo trasladó al Vaticano, se detuvo unos minutos para conversar con una niña y sus familiares.
Durante la mañana, León XIV había celebrado una misa en una sala del área donde permanecía internado desde el martes 13, cuando fue sometido a una intervención quirúrgica de 90 minutos para extirparle el lóbulo inferior del pulmón derecho debido a un adenocarcinoma, un tipo de cáncer.
La noticia de su recuperación generó una importante expectativa entre los fieles y los medios de comunicación que siguieron su evolución durante los últimos días. El papa tiene previsto reaparecer este domingo en el balcón del Palacio Apostólico para presidir el tradicional rezo del Ángelus, una semana después de haber anunciado públicamente que debía someterse a una operación.
La visita a Uruguay continúa bajo incertidumbre
La evolución de la salud del pontífice es seguida con especial atención en Uruguay, donde la Iglesia católica trabaja en los preparativos de una visita que todavía enfrenta interrogantes sobre su concreción y las fechas previstas.
Días atrás, el cardenal Daniel Sturla, arzobispo de Montevideo, reconoció que los problemas de salud de León XIV habían introducido incertidumbre sobre el viaje, aunque expresó su confianza en que pudiera realizarse, incluso si resultara necesario modificar el calendario.
Durante una conferencia organizada por la Asociación de Dirigentes de Marketing del Uruguay (ADM), Sturla abordó los preparativos de la visita y destacó la importancia que tendría la presencia del pontífice para transmitir un mensaje de esperanza a la sociedad uruguaya. El alta hospitalaria representa un avance en su recuperación, pero por el momento no se informó si tendrá consecuencias sobre su agenda internacional ni si permitirá confirmar el viaje a Uruguay.
Una agenda prevista en Montevideo, Paysandú y Florida
La Iglesia uruguaya ya había avanzado en la organización de un itinerario que contempla actividades institucionales y religiosas en Montevideo, Paysandú y Florida, además de encuentros con autoridades nacionales y representantes de distintas comunidades.
Entre las principales actividades previstas se encuentra una recepción oficial con el presidente Yamandú Orsi en la Plaza Independencia, seguida de un recorrido por la Ciudad Vieja y una visita a la Catedral Metropolitana. El programa también incluye una misa multitudinaria en Paysandú, una actividad en el barrio Casavalle de Montevideo y un encuentro en el Estadio Centenario, donde se proyecta una concurrencia cercana a las 62.000 personas.
En Florida, el pontífice tendría previsto celebrar una misa en la plaza principal y rendir homenaje a la Virgen de los Treinta y Tres, patrona del país. La organización de la visita representa además un importante desafío económico para la Iglesia uruguaya. Según explicó Sturla, el costo total estimado se ubica entre 2,5 y 2,7 millones de dólares, mientras que el Estado asumiría principalmente los gastos de seguridad, apoyo logístico y recepción oficial.
Para contribuir al financiamiento, la Iglesia organizó una rifa con premios que incluyen un apartamento, automóviles y viajes a Roma, una iniciativa que, según adelantó el cardenal, continuará incluso si el viaje debe postergarse.
Por ahora, la recuperación de León XIV y su regreso a las actividades públicas constituyen una señal positiva para los preparativos, aunque la realización de la visita dependerá de la evolución de su salud y de las decisiones que se adopten sobre su agenda.