El gobierno resolvió aumentar los precios de los combustibles a partir de este jueves 1º de octubre, con una suba del 2% para la nafta y del 7% para el gasoil, mientras que el supergás mantendrá su valor actual.
Los incrementos quedaron muy por debajo de la referencia de Ursea, que sugería ajustes de 5,5% y 37%, respectivamente.
El gobierno decidió aumentar luego de cuatro meses de sostener los precios.
El gobierno resolvió aumentar los precios de los combustibles a partir de este jueves 1º de octubre, con una suba del 2% para la nafta y del 7% para el gasoil, mientras que el supergás mantendrá su valor actual.
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Desde la medianoche, la nafta pasará a costar 90,45 pesos por litro, mientras que el gasoil tendrá un precio de venta al público de 62,79 pesos. En tanto, el supergás permanecerá sin modificaciones en 93,56 pesos por kilogramo.
La decisión implica finalmente una actualización después de tres meses sin cambios en los valores al surtidor, aunque los incrementos definidos por el Poder Ejecutivo quedaron sensiblemente por debajo de las referencias calculadas por la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (Ursea).
La Ursea había recomendado para octubre un aumento del 5,5% en el caso de la nafta y del 37% para el gasoil, en momentos en que el gobierno analizaba cómo trasladar el encarecimiento internacional del petróleo provocado por el conflicto en Medio Oriente.
Sin embargo, la definición final moderó considerablemente ese impacto. Para la nafta, la diferencia entre la recomendación del regulador y el ajuste finalmente aplicado fue de 3,5 puntos porcentuales, mientras que en el gasoil alcanzó los 30 puntos.
Hasta setiembre, la nafta Súper 95 tenía un precio de 88,67 pesos por litro, mientras que el gasoil 50-S se ubicaba en 58,68 pesos. Ambos valores permanecían sin modificaciones desde hacía tres meses.
La actualización se encontraba bajo análisis del Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM) junto con Administración Nacional de Combustibles, Alcohol y Portland (Ancap), luego de que la empresa estatal absorbiera durante los últimos meses parte del impacto generado por el escenario internacional.
La ministra de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona, había señalado antes de la definición que el gobierno observaba los Precios de Paridad de Importación (PPI) como referencia, aunque destacó que durante los últimos tres meses el país había logrado contener su traslado a los consumidores.
En la misma línea, la directora de Ancap Cecilia San Román había estimado en 120 millones de dólares el “esfuerzo financiero” realizado por la compañía para evitar trasladar completamente el encarecimiento internacional a los surtidores y aseguró que la empresa mantenía suficiente “solidez y robustez”.