El intendente de Montevideo, Mario Bergara, aseguró que el financiamiento extraordinario de 260 millones de dólares aprobado por la Junta Departamental permitirá acelerar un plan de obras centrado en la limpieza, el saneamiento, las calles y las veredas, con el objetivo de responder a los principales reclamos de la ciudadanía durante los próximos años.
Bergara presentó este lunes los lineamientos del programa que se ejecutará con los nuevos recursos, que se suman al presupuesto ya aprobado para la administración departamental. Según explicó, el monto constituye una inversión “histórica” para la capital y permitirá avanzar con mayor rapidez en proyectos que ya estaban previstos.
Bergara destacó que la iniciativa fue respaldada por una mayoría especial en la Junta Departamental, gracias al apoyo de cuatro votos provenientes de la oposición. Para el intendente, esa aprobación demuestra que “hay momentos en los que hay que priorizar el bienestar de la gente por encima de las diferencias electorales”.
Recolección domiciliaria y reparación de veredas
El área que recibirá uno de los mayores impulsos será la limpieza urbana. Bergara aseguró que con los recursos disponibles “se llegará a medio millón de hogares con contenedores domiciliarios”.
Según el intendente, hasta el momento el avance del programa ronda el 10%, pero la inyección de recursos permitirá acelerar los plazos para que durante 2028 el nuevo sistema tenga una cobertura masiva. La iniciativa incluye no solo la distribución de cientos de miles de contenedores individuales, sino también la incorporación de una nueva flota de camiones diseñada para este tipo de recolección.
“Hay una ingeniería diferente que requiere cientos de miles de contenedores para ser distribuidos entre la población”, explicó el intendente, quien sostuvo que el cambio apunta a mejorar la limpieza de la ciudad y reducir los problemas asociados a los tradicionales contenedores de uso colectivo.
Otro de los ejes del plan será la recuperación de veredas, aunque Bergara reconoció que el proyecto original debió ajustarse debido a una reducción en los recursos. La inversión pasó de 65 millones de dólares a 40 millones, por lo que la comuna no alcanzará a intervenir la cuarta parte de las aceras de Montevideo. La Intendencia priorizará las veredas ubicadas en asentamientos, las principales avenidas y sus calles de conexión, antes de extender los trabajos hacia otros barrios.
Además, el jefe comunal reiteró que el mantenimiento de las veredas corresponde a los frentistas y que el costo de las reparaciones será financiado en cuotas de largo plazo para evitar un impacto económico significativo sobre los vecinos. No obstante, aclaró que existirán excepciones, como los casos en que las baldosas sean dañadas por las raíces de árboles o cuando las obras se desarrollen en zonas de bajos recursos.
Deuda pública y estacionamiento tarifado
En materia financiera, Bergara defendió el recurso al endeudamiento para concretar las obras y sostuvo que la situación económica de la Intendencia es sólida. Señaló que el nivel de deuda representa apenas el 3% y que, incluso con el nuevo financiamiento, seguirá siendo bajo. También recordó que el préstamo vinculado a las obras de saneamiento con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) tiene plazo de pago hasta 2041.
Durante la entrevista, el intendente también se refirió al precio del boleto urbano y afirmó que los recientes incrementos en el valor de los combustibles no obligarán, en principio, a trasladar esos costos a la tarifa del transporte colectivo. Explicó que el fideicomiso del gasoil, creado hace casi dos décadas, amortigua el impacto de esas subas.
Por último, confirmó que la Intendencia continúa evaluando la posibilidad de ampliar el estacionamiento tarifado a determinadas zonas de Pocitos, Punta Carretas y Carrasco. Aclaró que la medida tendría un objetivo de ordenamiento del tránsito y no un fin recaudatorio, y adelantó que la definición será adoptada antes de finalizar el año.