Los bonos globales en dólares volvieron a revalorizarse esta semana tras la mejora histórica de la calificación crediticia para Uruguay por parte de la agencia Standard & Poor’s (S&P).
Los bonos globales en dólares volvieron a revalorizarse esta semana tras la mejora histórica de la calificación crediticia para Uruguay por parte de la agencia Standard & Poor’s (S&P).
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Los mercados empiezan a responder positivamente a la suba de la nota crediticia por parte de una de las calificadoras más importantes del mundo, la cual consideró que la solidez fiscal del país es merecedora de la calificación BBB+, dos escalones por encima del mínimo del grado inversor.
Es por esto que los bonos globales de deuda soberana en dólares tuvieron un aumento generalizado durante esta última semana, dando cuenta de que el respaldo a la economía por parte de S&P —explayada en la mejora de la nota crediticia— hizo mella en los inversores frente a los instrumentos de inversión que ganaron confiabilidad.
De esta forma los bonos con vencimiento a 2024 y 2025 aumentaron un 0,15% y un 0,14%, respectivamente; mientras que aquellos con vencimiento en 2027 y 2031 aumentaron 0,75%, por igual, según datos de República AFAP.
A su vez, los bonos a 2033 se valorizaron un 0,90%; los Bonos Indexados a Indicadores Climáticos (BIIC) a 2034, un 1,14%; y los bonos a 2036, un 1,39%. En tanto, aquellos con vencimientos a 2045, 2050 y 2055 se incrementaron en un 1,9%, 1,73% y 1,77%, respectivamente. Todos los aumentos se dieron respecto de la tercera semana de abril.
Asimismo, la Tasa Interna de Retorno (TIR) para estos bonos va desde el 2,9% hasta el 4,9%.
Este comportamiento es el inverso a lo sucedido la semana anterior, cuando fueron los bonos en pesos y Unidades Indexadas (UI) los que subieron —esta semana mostraron números a la baja—; mientras que los bonos en dólares tuvieron descensos de entre el 0,20% y el 0,94%, con excepción de los títulos con vencimiento a 2025, que no sufrieron modificaciones ni para el alza ni para la baja.
Algunos analistas estiman que “las recientes mejoras del marco de política fiscal” y la “ probable aprobación de la reforma de la seguridad social” que contribuyen a “la estabilidad de las finanzas públicas, factores que mencionó S&P al tomar su decisión, podrían llegar a promover que otras agencias de gran tamaño también mejoren la calificación de Uruguay.
En diálogo con Ámbito.com, Francisco Echegoyen, jefe de mesa de la financiera Gastón Bengochea, sostuvo que el efecto “arrastre” es esperable por los indicadores mismos que tiene el país. En este sentido, no es casual que analistas económicos del gobierno se hayan reunido con representantes de las agencias en las últimas semanas.
Para Nicolás Cichevski, economista de CPA Ferrere, “en los hechos, los mercados (mediante el riesgo país, o sea, el costo por encima de la tasa de interés de Estados Unidos que debe pagar Uruguay para endeudarse) ya reflejan la mejora crediticia de Uruguay”. “Tanto Fitch como Moody’s publicarán su evaluación en las próximas semanas, y una mejora es una posibilidad en este contexto”, expresó a este medio.
Por su parte, el analista y profesor José Licandro, considera que el acompañamiento de Moody’s, cuya nota sobre Uruguay es de Baa2 —un rango intermedio, un nivel por encima del grado mínimo inversor— podría darse antes que el de Fitch, que todavía adjudica al país la nota BBB-, la más baja.
En este sentido, la suba por parte de esta última agencia sería impulsada por el cumplimiento de la regla fiscal junto con la inminente aprobación de la reforma de la seguridad social, pero no llegaría sino hasta después de la Rendición de Cuentas de mitad de año.
Mientras tanto, el Consejo Fiscal Asesor (CFA) confirmó que se reunió con las tres grandes calificadoras durante abril.
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