El Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) encabezó el lunes una nueva reunión tripartita con el sindicato y los representantes empresariales de Terminal Cuenca del Plata (TCP), con el objetivo de destrabar definitivamente el conflicto en el Puerto de Montevideo; y, si bien no se alcanzó un acuerdo, continúan las negociaciones este martes.
El conflicto en el Puerto de Montevideo lleva más de cuatro meses y 44 días con interrupciones en la operativa de la principal terminal de contenedores del país, y el plazo para resolver las diferencias cada vez es más acotado. Con la urgencia política y económica que presiona, el gobierno sigue intentando que las partes involucradas alcancen un acuerdo en torno al nuevo convenio colectivo —con el anterior habiendo vencido en abril—, apostando al diálogo incluso con la amenaza de un nuevo paro nacional, esta vez de 48 horas, sobre la mesa.
Con este objetivo hubo una nueva reunión tripartita el lunes, aunque el desenlace volvió a ser infructífero. De todos modos, durante el encuentro se analizó la propuesta de acercamiento presentada por el MTSS, la cual se apoya en tres puntos: un mínimo de 21 jornales garantizados, una partida extraordinaria en un "punto medio" entre el reclamo sindical y la oferta empresarial, y una "partida diferencial excepcional", de carácter compensatorio.
Diferencias por los jornales mínimos siguen trabando el conflicto en el Puerto de Montevideo
Si bien no se alcanzó un acuerdo el lunes, este martes será una nueva jornada de negociaciones, donde las partes seguirán intentando lograr el tan esperado acuerdo. En ese sentido, la cantidad de jornales mínimos asegurados es el punto más determinante de la discusión: mientras TCP ofrecía un piso de 20 jornales, el MTSS elevó la cifra a 21 desde mayo de 2027 en su propuesta "equidistante respecto de lo que son los planteos del sindicato y las condiciones de aceptación de la empresa", según explicó el subsecretario de la cartera, Hugo Barreto.
Sin embargo, el sindicato de trabajadores de la terminal, así como el Sindicato Único Portuario y Ramas Afines (Supra), consideró que dicho mínimo podría ser más elevado —sobre todo, considerando que su pedido original apuntaba a 25 jornales mínimos—, y propuso la implementación de 21 jornadas de trabajo aseguradas a partir de la firma del nuevo convenio, y que pasen a ser 22 en mayo próximo, según informó Caras y Caretas.
Por su parte, el secretario general de Supra, Álvaro Reinaldo, también señaló que la posibilidad de firmar un convenio a cinco años, como pretende TCP —donde la empresa belga Katoen Natie es socia mayoritaria—, sigue sobre la mesa, incluso cuando el gremio pretende un acuerdo a dos años. "Siempre va a depender del contenido del convenio colectivo", consideró.
El paro nacional no se descarta
Mientras tanto, la posibilidad de que se lleve a cabo un nuevo paro nacional convocado por Supra todavía sigue en pie. Si bien el sindicato no puso un plazo límite para la negociación, sí informó al Poder Ejecutivo que la medida de fuerza, votada en asamblea la semana pasada, está programada para este jueves 1° de octubre. "La posibilidad del paro sigue en pie, pero lo que importa ahora es agotar todas las horas y todos los recursos para tratar de llegar a un acuerdo, que es lo que todos queremos", apuntó Reinaldo.
De todos modos, la buena noticia es que el MTSS confirmó que "cualquier salida al conflicto implicará de manera inmediata el levantamiento de las medidas de cumplimiento de servicios mínimos", fuertemente rechazadas por los trabajadores y cuya marcha atrás fue puesta como condición para evitar una nueva paralización de actividades en la terminal de contenedores del Puerto de Montevideo.