El presidente Yamandú Orsi brinda su segundo discurso ante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en el marco de su gira por Nueva York, donde mantuvo diferentes reuniones con otros mandatarios, potenciales inversores y ejecutivos de grandes compañías.
Orsi participa en el debate general del 81° período de sesiones, en una cumbre marcada por el conflicto en Medio Oriente, donde realiza un discurso a favor de la solución pacífica de las controversias y la defensa del multilateralismo. "Reafirmamos nuestra disposición permanente a contribuir con las misiones de paz, con un profundo sentido de la responsabilidad y la solidaridad", expresó ante los líderes de todo el mundo.
En el inicio, el mandatario saludó al pueblo norteamericano y expresó: “Comparezco en nombre de un país joven, pero con tradiciones profundamente arraigadas. Un país que ha aprendido que gobernar no es solamente administrar recursos e instituciones, sino ante todo trabajar por el bienestar de las personas”.
Ha sido uno de los grandes propo´sitos del Uruguay: construir una sociedad en la que la dignidad, la libertad, la convivencia y las oportunidades, puedan ser partes de la vida cotidiana de lso ciudadanos.
Compromiso en defensa de la paz
“Si hay una palabra que resume buena parte de nuestra vocación como país, es paz. No la concebimos como la ausencia de guerra, la entendemos como una construcción permanente. Como la posibilidad de que las personas puedan vivir, trabajar, desarrollar sus proyectos y mirar al futuro sin miedo”, expresó Orsi.
Y apuntó: Uruguay ha sido con virtudes y sombras un país que ha procurado resolver sus diferencias mediante las instituciones, el diálogo y la búsqueda de acuerdos. Reafirmamos nuestra disposición permanente a contribuir con las misiones de paz, con un profundo sentido de la responsabilidad y la solidaridad”.
El presidente llamó a entender “el valor que la paz tiene a la hora de aliviar el sufrimiento y garantizar el respeto a la vida humana de las poblaciones más indefensas” y afirmó: “Sigan contando con Uruguay para ello”.
“No somos un país de grandes estridencias, somos más bien un país de grandes convicciones. Una de ellas es que la construcción de la paz nunca se termina, no podemos darla por garantizada y cada generación tiene la responsabilidad de volver a construirla”, tras lo cual remató: “No puede haber paz para uno y otra paz para otros. No hay sufrimientos que importen más porque ocurren más cerca ni vidas que valgan menos porque nacieron en otro territorio”.
Orsi condenó el bloqueo a Cuba
“No podemos ser indiferentes ante el dolor que implica un estado de guerra interminable”, expresó al referirse a un contexto global convulsionado, para luego sumar “el miedo y el dolor que genera el crimen organizado y la amenaza permanente del terrorismo” y, en un mensaje relevante en Nueva York, planteó: “Tampoco podemos ser indiferentes ante el sufrimiento que provoca un férreo bloqueo económico como el que sufre el pueblo cubano”.
“No creemos que posicionarse de u lado o de otro de una guerra, confrontación o disputa, contribuya necesariamente a resolverla. Muchas veces profundiza esas divisiones. Nuestro compromiso es buscar caminos de entendimiento, abrir espacios de diálogo y contribuir a que los conflictos encuentren una salida pacífica”, insistió el mandatario.
En esa línea, aclaró que “esto no significa indiferencia, relativizar el sufrimiento o desconocer las responsabilidades, sino entender que la paz exige algo más difícil que tomar partido: trabajar para que ese enfrentamiento termine lo antes posible”.
-Noticia en desarrollo.