Pocas anécdotas explican tan bien el origen de una fortuna como la de este empresario mexicano. Entre los grandes millonarios que ha dado el país, Jerónimo Arango ocupa un lugar particular: su idea de negocio no nació en una sala de juntas, sino frente a una fila de personas esperando pacientemente para conseguir un descuento en una tienda de Nueva York.
Arango, junto a sus hermanos Plácido y Manuel Arango, terminó construyendo una de las cadenas comerciales más influyentes de México. Los tres hermanos llegaron a figurar, durante años, entre los hombres más acaudalados del país, gracias a un negocio que comenzó como una simple tienda de descuento y terminó transformando por completo la forma en que los mexicanos hacían sus compras.
Lo que resulta más llamativo de esta historia es lo sencillo de su punto de partida. Una escena cotidiana, observada por casualidad durante un viaje, fue suficiente para que Arango identificara una oportunidad de negocio que nadie más había sabido capitalizar de esa manera en el mercado mexicano.
Jerónimo Arango fundó Aurrerá en 1958 junto a sus hermanos Plácido y Manuel Arango.
Quién es Jerónimo Arango, fundador de Aurrerá
Jerónimo Julio Arango Arias nació el 17 de noviembre de 1925 en México, hijo de un inmigrante asturiano de nombre Jerónimo Arango Díaz. Su historia empresarial dio un giro decisivo en 1958, cuando, junto a sus hermanos menores Manuel y Plácido, fundó las tiendas de descuento Aurrerá.
El origen de esa idea se remonta a un viaje que Arango realizó a Nueva York. Ahí presenció largas filas de gente esperando obtener descuentos dentro de distintas tiendas, y esa imagen bastó para convencerlo de abrir un negocio de venta con precios bajos como principal atractivo, priorizando el ahorro por encima de cualquier otro aspecto del servicio.
De esa decisión surgió Servicios Corporativos, la base sobre la que Arango construyó las siguientes marcas de su naciente imperio: Vips, en 1964; Suburbia, en 1970; y El Portón, en 1972. Cada una de estas cadenas apuntaba a un segmento distinto del consumo popular mexicano, desde restaurantes hasta tiendas departamentales.
Su asociación con Walmart en 1991 marcó el inicio de la expansión de esa cadena en México.
El crecimiento fue tan acelerado que la compañía familiar, entonces llamada Servicios Corporativos, pasó a denominarse Grupo Cifra, convirtiéndose en la mayor cadena de supermercados de México. Bajo ese nombre se agruparon Aurrerá y Superama, los restaurantes Vips y El Portón, y las tiendas de ropa Suburbia, además de otras marcas como Fratti, Bon Savor, El Gran Bazar y BONS, que con el tiempo terminaron integrándose a Vips y Aurrerá.
El siguiente gran punto de inflexión llegó en 1991, cuando Arango se asoció con el imperio Walmart de Sam Walton, facilitando así la entrada de esa cadena estadounidense al mercado mexicano. La empresa mexicana fue rebautizada como Cifra-Walmart, y no fue sino hasta 1997 cuando adoptó el nombre de Walmart de México, marcando el punto de partida de la expansión de Walmart en todo el país. Ese mismo año, la familia Arango decidió vender la mayoría de sus acciones de Grupo Cifra a la corporación estadounidense.
Para 2009, la revista Forbes estimaba la fortuna de Arango en 3 mil 400 millones de dólares. Diez años después, esa misma publicación ajustó la cifra hasta los 4 mil 300 millones de dólares, gracias en buena medida a los dividendos que seguía recibiendo por su participación histórica en Walmart. Arango falleció el 4 de abril de 2020, a los 94 años, dejando como legado uno de los imperios comerciales más grandes que ha tenido México.