La Credencial del Servicio Universal de Salud es el nuevo programa impulsado por el Gobierno de México que busca transformar la atención médica para personas de 30 a 64 años, al facilitar el acceso a servicios gratuitos en diversas instituciones públicas. La iniciativa representa un paso hacia la integración del sistema de salud y modifica la forma en que operan el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE).
La estrategia, desarrollada por la Secretaría del Bienestar en coordinación con la Secretaría de Salud, está dirigida principalmente a quienes no cuentan con seguridad social por un empleo formal. El objetivo es que ningún ciudadano quede sin atención médica por cuestiones administrativas o de afiliación.
Con el inicio del registro, las autoridades buscan avanzar hacia un modelo en el que las personas puedan acudir a diferentes instituciones públicas sin enfrentar las limitaciones que existían hasta ahora. Además de ampliar la cobertura, el programa pretende agilizar la atención y hacer más eficiente el uso de la infraestructura sanitaria disponible en el país.
Credencial del Servicio Universal de Salud: requisitos
La nueva credencial permitirá que los beneficiarios puedan recibir consultas, tratamientos y, cuando sea necesario, hospitalización en distintas unidades del sistema público de salud sin costo para el paciente. Para realizar el registro es indispensable presentar la siguiente documentación vigente:
- Identificación oficial, como credencial para votar, pasaporte o cédula profesional.
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Clave Única de Registro de Población (CURP) certificada y de impresión reciente.
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Comprobante de domicilio con una antigüedad no mayor a seis meses.
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Datos de contacto, incluyendo un número telefónico fijo y uno celular para el seguimiento del trámite.
El proceso se realiza de manera presencial en los módulos del Bienestar, donde el registro está organizado conforme a la primera letra del apellido paterno de cada solicitante. Esta distribución busca evitar largas filas y agilizar la atención diaria. El calendario establecido por las autoridades quedó distribuido de la siguiente manera:
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Lunes: A, B y M.
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Martes: C, N, Ñ, O, P y Q.
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Miércoles: D, E, F y R.
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Jueves: G, S, T y U.
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Viernes: H, I, J, K, L, V, W, X, Y y Z.
Los sábados estarán destinados a atender a las personas rezagadas, es decir, aquellas que no pudieron acudir el día correspondiente según la inicial de su apellido. Aunque las primeras jornadas darán prioridad a los adultos mayores que ya forman parte de los programas sociales del Bienestar, el registro permanece abierto para hombres y mujeres de entre 30 y 64 años que cumplan con los requisitos establecidos por las autoridades.
Credencial del Servicio Universal de Salud: su importancia
La creación de esta credencial representa uno de los cambios más relevantes dentro del sistema público de salud de los últimos años, ya que busca eliminar las barreras de derechohabiencia entre las principales instituciones del país. Con este esquema, los beneficiarios podrán recibir atención en unidades del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), del IMSS-Bienestar y de los servicios médicos de Petróleos Mexicanos (Pemex), dependiendo de la disponibilidad y de las necesidades de cada paciente.
Uno de los aspectos más relevantes del programa es la creación de un historial clínico digital unificado, herramienta que permitirá a los médicos consultar la información del paciente sin importar en qué institución haya recibido atención previamente. Esto facilitará la continuidad de los tratamientos. Por ejemplo, una persona atendida inicialmente en una clínica rural del IMSS-Bienestar podrá continuar su atención en un hospital de alta especialidad sin tener que iniciar nuevamente su expediente médico.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha señalado que la meta es avanzar hacia la universalización de los servicios de salud, de manera que cualquier persona pueda recibir atención médica en cualquier punto del territorio nacional, independientemente de su situación laboral o de la institución a la que anteriormente estuviera afiliada.
Con el registro iniciado desde el 1 de julio de 2026, el Gobierno federal busca consolidar un sistema más integrado, donde el acceso a consultas, hospitalización y otros servicios médicos dependa de las necesidades de los pacientes y no de su condición de derechohabiencia. La Credencial del Servicio Universal de Salud se perfila así como una herramienta clave para ampliar la cobertura médica y fortalecer la coordinación entre las principales instituciones públicas del país.