André El-Mann Arazi, Director General de FIBRA Uno (FUNO) ha construído un imperio en el mercado de bienes raíces, transformando el paisaje urbano de la CDMX siendo el dueño de al menos 10 centros comerciales y operando con 623 propiedades.
Esta red de plazas comerciales genera miles de millones de pesos anuales en rentas y servicios, posicionando a FUNO como el jugador más relevante del negocio de las plazas comerciales en la capital.
Es dueño de al menos 10 centros comerciales en CDMX y opera con más de 600 propiedades: el empresario que gana millones en bienes raíces.
André El-Mann Arazi, Director General de FIBRA Uno (FUNO) ha construído un imperio en el mercado de bienes raíces, transformando el paisaje urbano de la CDMX siendo el dueño de al menos 10 centros comerciales y operando con 623 propiedades.
La relevancia de El-Mann Arazi y su familia dentro del ecosistema financiero radica en la diversificación y magnitud de sus activos. Solamente dentro de la Ciudad de México y la Zona Metropolitana, la firma controla complejos de alto flujo peatonal como Plaza Universidad, Patio Santa Fe, Galería Insurgentes y Samara Shops.
Esta red de plazas comerciales genera miles de millones de pesos anuales en rentas y servicios, posicionando a FUNO como el jugador más relevante del negocio de las plazas comerciales en la capital.
El portafolio de FIBRA Uno en el segmento comercial dentro de la Ciudad de México se caracteriza por albergar a las tiendas departamentales, supermercados y marcas de moda más exclusivas de la región. La ubicación estratégica de estos inmuebles asegura un flujo constante de visitantes diarios:
La historia de éxito de André El-Mann Arazi en los bienes raíces dio un salto cuantitativo en 2011, cuando FIBRA Uno realizó la Primera Oferta Pública Inicial (OPI) de un fideicomiso inmobiliario en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV). Este hito transformó la forma de invertir en el sector corporativo del país, permitiendo captar capital institucional y privado para la adquisición acelerada de activos de alta calidad.
El esquema bajo el cual opera El-Mann Arazi no solo genera cuantiosos rendimientos para sus fundadores, sino que constituye un pilar central en la economía mexicana. Al funcionar como una FIBRA, la empresa está obligada por ley a distribuir al menos el 95 % de su resultado fiscal neto anualmente entre sus inversionistas a través de dividendos periódicos.
Esta estructura financiera atrae capital de fondos de pensión (Afores) e inversionistas internacionales, dinamizando la creación de empleo directo en mantenimiento, seguridad, administración y comercio al por menor dentro de sus más de 600 propiedades activas.