El Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) mantiene activo un esquema de financiamiento directo para que las familias puedan renovar sus hogares sin comprometer su patrimonio. Se trata de un crédito no hipotecario diseñado para impermeabilizar, pintar, cambiar pisos o renovar baños y cocinas, mediante el cual los beneficiarios pueden acceder a montos que parten desde los 10 mil 698 pesos y alcanzan hasta los 169 mil 039 pesos. Este capital se otorga sin dejar la vivienda en garantía, ya que el respaldo del préstamo es el saldo disponible en la Subcuenta de Vivienda del trabajador, topado a no rebasar el 90% de dicho importe.
Para garantizar pagos accesibles, el Instituto ha estructurado el programa en dos niveles financieros según el capital solicitado por el derechohabiente. Si el trabajador elige un monto de hasta 42 mil 794 pesos, la tasa de interés se fija en un 10% anual con plazos de pago a elegir entre uno y cinco años.
Por el contrario, si la cantidad supera dicho límite, la tasa se ajusta al 11% anual, extendiendo el margen para liquidar la deuda hasta por 10 años. Un beneficio administrativo adicional es que el derechohabiente puede destinar el 30% del monto de crédito para cubrir gastos notariales, en caso de requerir la regularización jurídica del inmueble.
Crédito del Infonavit para remodelar: los 4 requisitos clave para acceder al financiamiento
Para liberar estos recursos económicos, el Infonavit ha simplificado el proceso burocrático estableciendo cuatro condiciones fundamentales que el trabajador debe cumplir a través de la plataforma oficial de la dependencia:
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Mantener el estatus de derechohabiente con una relación laboral vigente.
Estar registrado formalmente en una Afore y contar con los registros biométricos actualizados.
Firmar la autorización para que el Instituto realice la consulta de su historial en el Buró de Crédito.
No tener ningún crédito vigente con el Infonavit al momento de iniciar la solicitud.
A la par de estos requerimientos técnicos, las reglas de operación exigen consideraciones específicas de edad y titularidad. La suma de la edad del solicitante más el plazo del crédito no debe exceder los 70 años, límite que se amplía a 75 años en el caso de las mujeres.
En cuanto a la propiedad a intervenir, esta debe ser habitada por el beneficiario, aunque el esquema ofrece la flexibilidad de que el título jurídico esté a nombre del trabajador, su cónyuge, concubino, hijos, hermanos, padres, abuelos o incluso suegros.