Los trabajadores que cotizan ante el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) pueden fortalecer el dinero que recibirán durante su retiro mediante aportaciones adicionales a su Cuenta Individual. El Ahorro Voluntario permite incrementar el saldo destinado a la jubilación y aprovechar, en determinados casos, beneficios fiscales.
Existen cuatro modalidades de aportaciones voluntarias que se diferencian principalmente por el plazo durante el cual debe permanecer el dinero invertido y por los beneficios fiscales que pueden obtenerse. Estas alternativas están disponibles para quienes administran sus recursos para el retiro mediante PENSIONISSSTE y buscan complementar las aportaciones obligatorias.
Además de aumentar el capital destinado a la jubilación, mantener los recursos invertidos durante varios años permite aprovechar los rendimientos y el efecto del interés compuesto. De acuerdo con la información publicada por MiBolsillo, las aportaciones pueden realizarse desde cantidades relativamente pequeñas y existen diferentes mecanismos para depositarlas.
ISSSTE: cómo aumentar tu pensión con aportaciones voluntarias
La primera alternativa es el ahorro a corto plazo, pensado para quienes buscan mantener una mayor disponibilidad de sus recursos. En el caso de las cuentas administradas por AFORE PENSIONISSSTE, este dinero puede retirarse cuando el trabajador enfrenta una emergencia o necesita liquidez, aunque esta modalidad no ofrece beneficios de deducción fiscal en la declaración anual.
La segunda opción corresponde al ahorro a largo plazo, en el que los recursos deben permanecer durante al menos cinco años dentro de la Cuenta Individual para acceder al estímulo fiscal correspondiente. El plazo de permanencia es una de las principales diferencias frente al ahorro de corto plazo, por lo que está dirigido a trabajadores que pueden mantener su dinero invertido durante un periodo mayor.
La tercera modalidad es la denominada perspectiva de inversión a largo plazo, diseñada específicamente para complementar los recursos destinados al retiro. Estas aportaciones pueden deducirse del ingreso acumulable anual, siempre que el dinero permanezca invertido hasta que el trabajador cumpla 65 años; bajo esa condición, los recursos pueden contar con una exención fiscal al momento de la jubilación.
Finalmente están las aportaciones complementarias para el retiro, cuyos recursos deben permanecer en la cuenta hasta que el trabajador obtenga el derecho legal a disponer de las aportaciones obligatorias. Al igual que algunas alternativas de largo plazo, esta modalidad contempla la posibilidad de obtener beneficios fiscales mediante la deducción de las aportaciones.
ISSSTE: los beneficios de invertir en tu cuenta
El Ahorro Voluntario del ISSSTE no solamente permite acumular una cantidad mayor de dinero para la jubilación. Los recursos también pueden generar rendimientos al incorporarse a los esquemas de inversión administrados por PENSIONISSSTE, lo que permite aprovechar el interés compuesto durante los años que falten para el retiro.
Una de las ventajas señaladas es la posibilidad de comenzar a ahorrar con cantidades pequeñas. Según MiBolsillo, los depósitos pueden realizarse desde 50 pesos, mientras que existen mecanismos de domiciliación que permiten establecer aportaciones recurrentes de entre 100 y 50,000 pesos, dependiendo de la modalidad y del canal utilizado.
Los trabajadores también cuentan con distintas vías para realizar sus depósitos, entre ellas centros de atención, establecimientos comerciales, aplicaciones móviles, transferencias y descuentos programados vía nómina. La información oficial del ISSSTE también contempla mecanismos para realizar aportaciones voluntarias a través de PENSIONISSSTE.