11 de julio 2026 - 12:00

Nació en España, se graduó en la UNAM y logró armar en México la colección de arte privada más grande del mundo

La trayectoria de un coleccionista europeo formado en la máxima casa de estudios mexicana resalta por consolidar un acervo artístico sin precedentes en el país.

Juan Antonio Pérez Simón

La confluencia de distintas culturas y la formación académica en instituciones públicas mexicanas suelen ser el origen de trayectorias destacadas en el ámbito cultural internacional. En el coleccionismo de arte, Juan Antonio Pérez Simón logró consolidar un patrimonio histórico y estético que actualmente destaca a nivel global por su volumen y valor.

Tras concluir sus estudios superiores en la Universidad Nacional Autónoma de México, este personaje vinculó su actividad profesional con la preservación y adquisición de piezas de diversas corrientes. Su labor no solo transformó el panorama del mecenazgo local, sino que posicionó al territorio nacional como un punto de referencia para el mercado del arte.

El desarrollo de este acervo implicó décadas de gestión, alianzas estratégicas y un profundo conocimiento del entorno cultural. La historia detrás de Juan Antonio Pérez Simón refleja el impacto de la educación pública en proyectos de alcance global.

Quién es Juan Antonio Pérez Simón: vida personal y carrera

Juan Antonio Pérez Simón, nacido el 8 de mayo de 1941 en la localidad de Turanzas (Llanes, Asturias), es un reconocido empresario y coleccionista de arte de origen español que radica en México. Su fortuna se consolidó principalmente a través del sector de la telefonía y las comunicaciones. A lo largo de los años, Pérez Simón ha logrado reunir una de las bibliotecas particulares más valiosas del territorio mexicano, además de una pinacoteca que supera las 3,000 obras, con piezas de maestros de la talla de Dalí, Goya, El Greco, Rubens, Van Gogh y Monet. Hacia el año 2010, la revista Paris Match la catalogó como la colección privada de mayor volumen a nivel global.

Con apenas 5 años de edad, Pérez Simón dejó su natal Llanes cuando su familia decidió emigrar a México en busca de mejores oportunidades, pues sus recursos económicos eran limitados. El viaje vía marítima duró 28 días en tercera clase, sumando una estancia de un mes en Cuba antes de establecerse definitivamente en la Ciudad de México. Mientras su padre se dedicaba a la comercialización de bebidas, él se enfocó de manera autodidacta en el aprendizaje de la economía y la contabilidad.

Durante su juventud conoció al empresario Carlos Slim. Esta relación derivó en una sociedad formal en 1976 dentro de Grupo Carso —uno de los conglomerados más relevantes de América Latina—, donde Pérez Simón poseía una participación del 30%. Para mayo de 2014, el valor de capitalización de esta corporación en los mercados bursátiles rebasaba los 12,000 millones de dólares.

La colección de arte de Juan Antonio Pérez Simón

Su fascinación por las expresiones artísticas surgió en la adolescencia, comenzando a adquirir sus primeras piezas alrededor de los 20 años. Debido a que en esa época el presupuesto familiar era ajustado, él y su esposa iniciaron comprando reproducciones económicas de paisajes nacionales. Actualmente, su acervo se compone de cerca de 4,000 elementos que abarcan pintura, escultura, dibujo, artes decorativas y manuscritos datados desde el siglo XIV. No obstante, el empresario suele distanciarse del arte contemporáneo por considerarlo un movimiento excesivamente intelectual y carente de sensibilidad. Su patrimonio cultural se complementa con una biblioteca que resguarda más de 50,000 libros y un archivo documental que respalda sus obras.

Dado que Grupo Carso cuenta con su propia institución museística, Pérez Simón se coordina estrechamente con Carlos Slim para evitar competir por las mismas piezas en las subastas. Asimismo, el inversionista tiene por política aprobar siempre las peticiones de préstamo de sus cuadros para distintas exposiciones.

Dentro de los ejemplares más significativos de su colección destacan el Retrato de Teresa de Vallabriga de Francisco de Goya y La Ascensión de Cristo de Salvador Dalí. A estas se suman creaciones que van desde los primitivos italianos hasta creadores del siglo XVIII, incluyendo firmas históricas como Spinello Aretino, Bronzino, Alessandro Allori, Lucas Cranach el Viejo, Alonso Sánchez Coello, El Greco, Juan Pantoja de la Cruz, Denys Calvaert, Pieter Brueghel el Joven, Rubens, Van Dyck, David Teniers el Joven, Ferdinand Bol, Pieter Claesz, José de Ribera, Bartolomé Esteban Murillo, Luca Giordano, Jean-Marc Nattier, Canaletto, Giovanni Paolo Pannini, Giambattista Tiepolo, Mengs, Francisco Bayeu, Joshua Reynolds y Thomas Gainsborough.

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