Eugenio Baeza Fares, el hombre ejemplar de Chihuahua.
La historia de uno de los empresarios más influyentes del sector alimenticio en Méxicocomenzó lejos de las grandes ciudades y de los centros financieros. Su infancia transcurrió entre tareas rurales, aprendizaje del trabajo ganadero y una fuerte conexión con el campo, en un rancho del estado de Chihuahua que marcaría para siempre su visión de negocios.
Con una sólida formación académica en Estados Unidos y una prometedora carrera corporativa, su futuro parecía encaminado al mundo ejecutivo tradicional. Sin embargo, una decisión clave cambiaría su destino: dejar un empleo estable en una de las automotrices más importantes del mundo para apostar por una idea propia vinculada a la industria cárnica.
Esa elección lo llevó a fundar una empresa que no solo crecería de forma sostenida, sino que se convertiría en una de las corporaciones alimenticias más relevantes del país. Hoy, su nombre está asociado al éxito empresarial, la innovación productiva y la generación de miles de empleos en México.
La historia de Eugenio Baeza Fares, fundador de Grupo Bafar
Óscar Eugenio Baeza Fares nació el 24 de septiembre de 1960 en la ciudad de Chihuahua, dentro de una familia de ascendencia mexicano-jordana. Hijo de Eugenio Baeza Montes y Armine Fares Scroor, fue el primogénito y pasó buena parte de su niñez en el rancho familiar, donde desarrolló un fuerte vínculo con la vida agropecuaria y el negocio ganadero.
A partir de la secundaria continuó sus estudios en Estados Unidos. Se graduó como licenciado en administración de empresas y economía en la Universidad Estatal de Nuevo México, en Las Cruces, y posteriormente cursó un posgrado en alta dirección de empresas en la Universidad de Harvard. Esa combinación de experiencia rural y formación académica internacional sería clave para su futuro como emprendedor.
Durante sus primeros años profesionales trabajó en Ford, pero detectó una oportunidad en el negocio familiar: agregar valor a la actividad ganadera mediante la venta de cortes de carne empacados. Convencido del potencial del proyecto, renunció a su empleo y se dedicó de lleno a la actividad empresarial, dando origen a Grupo Bafar, hoy una de las compañías más representativas de Chihuahua y de mayor crecimiento en México.
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El crecimiento de la empresa coincidió con cambios profundos en el mercado, como el ingreso de México al GATT. Frente a ese escenario, Baeza Fares decidió diversificar e incursionar en la producción de carnes frías y embutidos, una estrategia que permitió consolidar al grupo y generar más de 14 mil empleos directos.
Con el tiempo, Grupo Bafar amplió su portafolio hasta superar las 50 marcas propias, entre ellas Parma, Sabori, Campestre, Burr, BIF y CarneMart. También adquirió empresas estratégicas y desarrolló complejos agroindustriales como “La Piedad”, en Michoacán, fortaleciendo su presencia nacional.
Además del sector alimenticio, Eugenio Baeza Fares diversificó sus inversiones en agroindustria, panificación, alimentos congelados, energía, servicios financieros, desarrollos inmobiliarios y servicios industriales. Su enfoque en la sustentabilidad lo llevó a impulsar la planta B-Energy, que abastece de energía eléctrica y térmica a las instalaciones de Chihuahua.
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