La cerveza Tecate es una de las marcas más reconocidas de México y una de las más asociadas a la cultura del norte del país. Presente en estadios, restaurantes, bares y reuniones familiares, la etiqueta nacida en Baja California logró convertirse en una de las cervezas más consumidas del mercado nacional.
Aunque millones de mexicanos identifican de inmediato la característica lata roja de Tecate, pocos conocen quién es actualmente el propietario de la marca. La historia de la compañía incluye una fundación familiar, un rápido crecimiento impulsado por la Segunda Guerra Mundial, una crisis financiera que estuvo a punto de desaparecerla y una posterior adquisición que cambió para siempre su destino.
Hoy, más de ocho décadas después de su nacimiento, Tecate forma parte de uno de los grupos cerveceros más grandes del mundo. Su presencia en México y el extranjero la mantiene como una de las marcas más importantes dentro de la industria de bebidas alcohólicas.
Cerveza Tecate, un ícono popular de México
La historia de la cerveza Tecate comenzó oficialmente el 30 de noviembre de 1943, cuando Alberto V. Aldrete y sus hijos constituyeron la Cervecería Tecate en el municipio fronterizo del mismo nombre, en Baja California.
Sin embargo, los orígenes del proyecto se remontan varios años atrás. Durante la década de 1920, la familia Aldrete fundó la Compañía Mexicana de Malta, una empresa dedicada a producir el insumo básico utilizado por las cervecerías del país. La ubicación de la planta, junto a la línea ferroviaria Tijuana-Tecate, fue clave para el desarrollo posterior del negocio.
La expansión de la marca coincidió con la Segunda Guerra Mundial. Mientras gran parte de la industria cervecera estadounidense estaba enfocada en abastecer el esfuerzo bélico, la recién creada Cervecería Tecate encontró una oportunidad comercial exportando cerveza a tropas estadounidenses ubicadas en la Base Naval de San Diego y otras posiciones militares del Pacífico.
Durante su primer año de operaciones, alrededor del 95% de la producción se destinó a exportación. Sin embargo, el fin del conflicto bélico provocó una fuerte caída en la demanda y desencadenó problemas financieros que llevaron a la intervención de las empresas de la familia Aldrete.
La crisis fue tan profunda que los fundadores terminaron perdiendo el control de la compañía apenas unos años después de haberla creado.
Heineken, el gigante detrás de Tecate
La historia moderna de la marca Tecate comenzó en 1954, cuando fue adquirida por Cervecería Cuauhtémoc, una de las empresas más importantes de la industria cervecera mexicana.
Bajo esta nueva administración, la compañía inició un proceso de expansión nacional que la convirtió en una de las cervezas más populares del país. Durante esa etapa logró varios hitos comerciales, entre ellos convertirse en la primera cerveza en lata comercializada en México, una innovación que ayudó a diferenciarla frente a sus competidores.
Décadas más tarde, Cervecería Cuauhtémoc pasó a formar parte de una serie de procesos corporativos que culminaron con la integración de la marca al portafolio de Heineken México, filial del gigante cervecero neerlandés Heineken.
Actualmente, Heineken México es el dueño de Tecate y administra un amplio catálogo de marcas reconocidas, entre ellas Heineken Original, Dos Equis, Indio, Carta Blanca, Bohemia, Sol, Amstel Ultra y Coors Light.
La cerveza se comercializa actualmente en tres versiones principales: Tecate Original, Tecate Light y Tecate 0.0, esta última enfocada en el segmento sin alcohol.
Gracias a la infraestructura, distribución y capacidad comercial de Heineken, la marca nacida en una pequeña ciudad fronteriza logró consolidarse como una de las etiquetas más importantes de México. Lo que comenzó como un proyecto familiar ligado al ferrocarril y a la producción de malta es hoy una de las cervezas más vendidas del país y una pieza clave dentro del negocio de Heineken México.