12 de junio 2026 - 18:00

Su madre murió a los 3 años, ingresó a un convento en la adolescencia y a los 20 años se dio cuenta que no quería ser sacerdote: se escapó a México y se convirtió en uno de los empresarios más poderosos de la historia

Conoce la historia de este joven que supo hacer historia en México. Entérate cómo fue su vida y qué fue lo que hizo.

Su madre murió a los 3 años, ingresó a un convento en la adolescencia y a los 20 años se dio cuenta que no quería ser sacerdote: se escapó a México y se convirtió en uno de los empresarios más poderosos de la historia

Su madre murió a los 3 años, ingresó a un convento en la adolescencia y a los 20 años se dio cuenta que no quería ser sacerdote: se escapó a México y se convirtió en uno de los empresarios más poderosos de la historia

La historia de Pablo Díez Fernández es una de las más sorprendentes del mundo empresarial en México. Huérfano de madre desde muy pequeño, pasó parte de su juventud preparándose para la vida religiosa e incluso estuvo a punto de convertirse en sacerdote. Sin embargo, una decisión inesperada cambió por completo su destino.

A los 20 años abandonó el convento donde se preparaba para tomar los hábitos y decidió buscar una nueva oportunidad lejos de España. Con la ayuda de un familiar, cruzó el Atlántico y llegó a México, un país que se encontraba en plena transformación económica y social durante las primeras décadas del siglo XX.

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Con trabajo, visión para los negocios y una capacidad poco común para detectar oportunidades, el inmigrante español logró construir un imperio empresarial que lo convirtió en una de las figuras más influyentes del México posrevolucionario. Su nombre quedó ligado para siempre a una de las compañías más importantes del país: Cervecería Modelo.

La infancia y adolescencia de Pablo Díez en España

Pablo Díez Fernández nació el 29 de julio de 1884 en Vegaquemada, León, España. Era hijo de Ceferino Díez y Gregoria Fernández, pero su vida estuvo marcada por la tragedia desde muy temprano. Cuando tenía apenas tres años perdió a su madre y fue criado por sus abuelos paternos en Palazuelo de Boñar.

Durante su juventud estudió Letras Clásicas y Filosofía en el Instituto Municipal de Boñar. Su formación estuvo estrechamente vinculada a la religión y, a los 16 años, ingresó al convento dominico de Cangas del Narcea con la intención de convertirse en fraile.

Sin embargo, cuando estaba a punto de ordenarse sacerdote, comprendió que esa no era la vocación que deseaba seguir. A los 20 años tomó una decisión que cambiaría por completo su futuro: abandonó la vida religiosa y se trasladó a Madrid para comenzar una nueva etapa.

La llegada de Pablo Díez a México

En 1905, gracias al apoyo de su tío Felipe Fernández, emprendió el viaje hacia México. Como miles de inmigrantes españoles de la época, llegó con pocos recursos pero con grandes aspiraciones.

Su primer empleo fue como tenedor de libros en la Panadería Venegas. Años después se incorporó como administrador de otro negocio del sector llamado La Primavera. Gracias a su disciplina y capacidad de gestión logró reunir capital suficiente para asociarse con los empresarios Martín y Miguel Oyamburu.

En 1912 se convirtió en propietario de La Primavera y continuó expandiendo sus actividades empresariales. Poco después participó en la fundación de Leviatán y Flor, considerada la primera fábrica de levadura comprimida de México. Su crecimiento fue constante. También impulsó proyectos innovadores como Pan Ideal, reconocida como la primera fábrica mecanizada de pan de caja en el país.

Cervecería Modelo, el gran proyecto de Pablo Díez

La oportunidad que transformó definitivamente su carrera llegó en la década de 1920. Pablo Díez formó parte del grupo de inversionistas que impulsó la creación de Cervecería Modelo, empresa que con el tiempo se convertiría en una de las más importantes de América Latina.

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Desde los primeros años fue accionista y miembro de su consejo de administración. En 1928 recibió amplias responsabilidades dentro de la compañía y, en 1930, asumió como director general.

Bajo su liderazgo, Cervecería Modelo expandió su infraestructura, adquirió nuevas plantas y fortaleció marcas que hoy son reconocidas internacionalmente, como Corona, Modelo y Negra Modelo. Y además de sus logros empresariales, Pablo Díez destacó por su labor filantrópica. Financió hospitales, hogares para adultos mayores y proyectos de asistencia social tanto en México como en España. Entre las instituciones beneficiadas se encuentran el Hospital Central de la Cruz Roja Mexicana, el Sanatorio Español y el Instituto Nacional de Cancerología.

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