Una nueva alternativa fiscal podría cambiar la forma en que algunas micro y pequeñas empresas calculan el IVA a partir de 2027, pero existe una condición que determinará quiénes podrán utilizarla. La propuesta presentada por el Servicio de Administración Tributaria (SAT) está dirigida a contribuyentes que forman parte del Régimen Simplificado de Confianza (RESICO).
Esto significa que el anuncio no representa una reducción general del Impuesto al Valor Agregado (IVA) en México. Los negocios que no estén dentro del RESICO no entrarían automáticamente en el esquema, mientras que quienes sí cumplan con las condiciones del régimen podrían elegir entre mantener el procedimiento vigente o utilizar la nueva modalidad.
La iniciativa forma parte del Paquete Económico 2027 y todavía debe completar el proceso legislativo correspondiente. Por ahora, se trata de una propuesta que busca disminuir el tiempo y el trabajo administrativo que enfrentan los pequeños contribuyentes al momento de determinar el impuesto.
SAT: quiénes podrían utilizar el IVA simplificado del 7%
La condición central es pertenecer al Régimen Simplificado de Confianza. El SAT plantea que las personas físicas y las micro y pequeñas empresas que tributen bajo este régimen tengan la posibilidad de calcular directamente el pago del IVA mediante una tasa efectiva de 7%.
El nuevo cálculo de IVA sería una alternativa exclusiva para determinados contribuyentes que tributen en RESICO.
Por lo tanto, no todas las mipymes tendrían acceso a esta alternativa. El esquema estaría limitado a los contribuyentes que cumplan con las condiciones para permanecer en RESICO. La propuesta también contempla modificar los límites de ingresos que permiten tributar dentro de este régimen. Para las personas físicas, el tope anual pasaría de 3.5 a 5 millones de pesos, mientras que para las personas morales se plantea aumentarlo de 35 a 50 millones de pesos.
Si estas modificaciones son aprobadas, un mayor número de pequeños negocios podría permanecer dentro del régimen y, en consecuencia, tener acceso a las facilidades que se plantean para sus contribuciones.
El problema que busca resolver la propuesta está relacionado con la carga administrativa que implica determinar el IVA mediante el mecanismo tradicional. Actualmente, los negocios trasladan el impuesto a sus clientes y después pueden acreditar el IVA que pagaron a sus proveedores. Para realizar correctamente ese procedimiento deben llevar una contabilidad que permita identificar los montos correspondientes.
La presidenta Claudia Sheinbaum explicó que las pequeñas empresas han señalado que este proceso puede resultar tardado, particularmente cuando deben esperar para recuperar la parte del impuesto que no les corresponde pagar. Frente a esa situación, el nuevo mecanismo ofrecería una alternativa más sencilla: aplicar directamente una tasa efectiva de 7%, sin realizar toda la mecánica adicional relacionada con el acreditamiento y recuperación.
Uno de los puntos que pueden generar confusión es interpretar la propuesta como una reducción de la tasa general del IVA en México. Eso no es lo que plantea el Gobierno federal. La tasa general del impuesto continuaría siendo de 16%. El 7% funcionaría como una tasa efectiva para determinados contribuyentes que decidan acogerse al mecanismo simplificado.
Además, la alternativa sería opcional. Los contribuyentes que puedan acceder tendrían que evaluar si les resulta conveniente abandonar el procedimiento tradicional o mantenerlo. Esto es importante porque pagar 7% no necesariamente significará que todas las empresas terminen desembolsando menos dinero. El resultado dependerá de las operaciones de cada negocio y del monto de IVA que actualmente puede acreditar.
Qué cambios adicionales prepara el SAT para el RESICO
El IVA no es la única modificación incluida en la propuesta. El Gobierno también busca ampliar los beneficios vinculados con el Régimen Simplificado de Confianza, con el objetivo de que más pequeños contribuyentes puedan utilizar este esquema.
La propuesta no implica reducir de 16% a 7% la tasa general del IVA en México.
Entre las medidas aparece el aumento del límite de ingresos para personas físicas hasta 5 millones de pesos anuales. Para personas morales, el tope propuesto sería de 50 millones. También se plantea una modificación para actividades del sector primario, como agricultura, ganadería y pesca, cuyo monto de ingresos exentos de Impuesto Sobre la Renta (ISR) aumentaría de 900 mil a un millón de pesos.
Otra de las propuestas permitiría que determinados profesionales independientes realicen sus pagos de ISR de manera trimestral, en lugar de hacerlo mensualmente. La discusión sobre estos cambios tiene relevancia porque el RESICO ya concentra a una cantidad importante de contribuyentes. De acuerdo con datos del SAT citados en la propuesta, 4.18 millones de personas físicas y 254,278 empresas tributan actualmente bajo este régimen.
El Gobierno federal calcula además que las nuevas facilidades podrían contribuir a incorporar 1.6 millones de personas y empresas al padrón de contribuyentes. El paquete también contempla mecanismos para quienes tienen declaraciones pendientes. La propuesta permitiría regularizar determinados adeudos mediante pagos a plazos y conservar la posibilidad de permanecer dentro del RESICO.
En materia de IVA, sin embargo, la clave seguirá siendo la misma: el beneficio del 7% no estaría disponible para cualquier mipyme, sino para quienes cumplan las condiciones del régimen y decidan utilizar esta opción si finalmente es aprobada. Por ahora, el cambio forma parte de la propuesta fiscal para 2027 y todavía no constituye una nueva obligación tributaria vigente. El Congreso deberá analizar y aprobar las modificaciones antes de que puedan convertirse en disposiciones aplicables.