4 de octubre 2026 - 13:00

Una receta de su abuela lo inspiró para crear un negocio millonario en Jalisco que ahora opera en más de 70 países

Lo que comenzó con una preparación familiar terminó convertido en una marca mexicana reconocida internacionalmente.

Una receta de su abuela lo inspiró para crear un negocio millonario que opera en más de 70 países

Una receta de su abuela lo inspiró para crear un negocio millonario que opera en más de 70 países

La historia de los millonarios que construyeron empresas a partir de una idea inesperada tiene un ejemplo particular en Horacio Fernández, creador de Tajín. El punto de partida no fue una gran planta industrial ni una inversión millonaria, sino una receta que preparaba su abuela cuando él era niño.

La preparación llevaba siete tipos de chile y se utilizaba para acompañar elotes. Fernández quedó fascinado con aquel sabor y comenzó a buscar una manera de convertir la salsa en un producto que pudiera llegar a más personas.

El resultado fue un condimento en polvo elaborado a partir de chile y limón que con el tiempo dejó de ser un producto exclusivamente mexicano para convertirse en una marca con presencia internacional. La propia empresa atribuye el origen de Tajín a aquella receta de “Mamá Necha”.

Así nació Tajín, la empresa que reconvirtió al chile

El desafío para Fernández fue encontrar la manera de conservar los sabores de aquella preparación familiar sin depender de una salsa líquida. El empresario desarrolló un proceso para deshidratar los limones y los chiles sin perder su sabor, dando forma al producto que posteriormente se conocería como Tajín.

La empresa comenzó a exportar a Estados Unidos en 1993.

La empresa comenzó a exportar a Estados Unidos en 1993.

La empresa nació el 23 de diciembre de 1985, dentro de un proceso de diversificación de un negocio previo de Fernández. Sin embargo, el camino no fue lineal. Después de una crisis empresarial, tuvo que desprenderse de parte de sus activos para hacer frente a las deudas y reorganizar sus negocios.

Con el paso de los años decidió concentrarse en el negocio de las salsas. La decisión tampoco convenció inicialmente a todos sus socios. Fernández contó que algunos consideraban que estaba equivocado al apostar de lleno por el producto, por lo que finalmente recompró la empresa y continuó con el proyecto.

Horacio Fernández convirtió una receta familiar en el origen de Tajín.

Horacio Fernández convirtió una receta familiar en el origen de Tajín.

El empresario comenzó entonces a estudiar el mercado y a entender quiénes podían convertirse en consumidores del producto. La estrategia terminó siendo determinante para que aquel chile en polvo pudiera superar las fronteras mexicanas.

La expansión internacional comenzó en 1993, cuando Tajín llegó a Estados Unidos. Uno de los primeros puntos de venta fue una cadena ubicada en Texas, donde el producto encontró consumidores familiarizados con los sabores mexicanos.

Fernández no se limitó a enviar mercancía desde México. Durante un periodo se instaló en Estados Unidos y desarrolló personalmente rutas para visitar establecimientos y colocar el producto. Ese contacto directo con las tiendas fue parte de una estrategia de crecimiento que permitió que Tajín fuera ganando espacio entre consumidores que buscaban un condimento para frutas y otros alimentos. Con el tiempo, la marca amplió su presencia y diversificó también su catálogo.

Actualmente, además del tradicional chile en polvo, Tajín comercializa productos como salsas líquidas, chamoy, versiones con habanero, productos para escarchar y chiles secos.

La marca también desarrolló instalaciones dedicadas a la investigación y experimentación con diferentes variedades de chile. Allí se estudian características del producto y se trabajan variedades que forman parte de la materia prima utilizada por la compañía.

Tajín amplió su catálogo más allá del tradicional chile en polvo.

Tajín amplió su catálogo más allá del tradicional chile en polvo.

Una de las particularidades de Tajín es que la empresa transformó el conocimiento sobre el chile en parte de su identidad. Incluso desarrolló el concepto de “chilelier”, inspirado en la figura del sommelier, para referirse a especialistas capaces de conocer y explicar las características de distintas variedades. La producción actual se realiza en Zapopan, Jalisco, con chiles provenientes de agricultores de la región, según la información publicada por la compañía.

El crecimiento convirtió aquella preparación familiar en un negocio de alcance internacional. La historia oficial de Tajín mantiene como punto de partida la receta de la abuela de Horacio Fernández y la idea de llevar aquel sabor a una presentación que pudiera llegar a consumidores mucho más allá de su entorno original.

Lo que comenzó como una salsa casera terminó convertido en un producto utilizado para acompañar frutas, bebidas, botanas y diferentes preparaciones. El recorrido de Tajín muestra cómo una receta familiar pudo transformarse en una marca empresarial a partir de innovación, distribución y expansión internacional.

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