La península de Yucatán contiene localidades con un patrimonio cultural y artesanal que muchas veces queda fuera de las rutas turísticas convencionales.
El pueblito de Campeche que casi nadie conoce pero impacta por su belleza: ideal para visitar en mayo 2026
La localidad campechana ofrece una experiencia de viaje centrada en la tradición artesanal y el patrimonio histórico poco difundido del sureste del país.
-
Tormenta Negra sigue en 11 estados de México hoy, lunes 4 de mayo 2026: en qué entidades habrá lluvias fuertes con caída de granizo
-
Tormenta Negra alarma a 7 estados de México hoy, domingo 3 de mayo 2026: en qué entidades habrá lluvias intensas con caída de granizo y fuertes vientos
En el estado de Campeche existe un poblado que resguarda tradiciones ancestrales vinculadas a la elaboración de productos textiles y accesorios de fibras naturales únicos en su tipo. Se trata de Bécal, una localidad pequeña pero de gran relevancia cultural.
Qué hacer en Becal, Campeche
Lo que hace especial a este rincón es su identidad ligada a la fabricación de los prestigiados sombreros de jipi japa. Esta labor artesanal es mucho más que una simple mercancía; representa el motor cotidiano y el orgullo de sus pobladores. Al caminar por sus calles, es común encontrarse con talleres y familias de artesanos trabajando al aire libre. Si bien el producto final es lo que atrae visualmente, la verdadera riqueza reside en interactuar con los creadores, conocer sus procesos y valorar un legado que ha pasado de padres a hijos durante décadas.
Situado aproximadamente a dos horas y media de la capital campechana, Bécal pertenece al municipio de Calkiní y se ubica estratégicamente en la ruta que conecta a Campeche con Yucatán. De acuerdo con Visit México, uno de los puntos de mayor interés son las cuevas subterráneas donde se tejen los sombreros, ya que la humedad de estos espacios es clave para manejar la fibra. Entrar en ellas permite ser testigo de cada fase de producción, transformando la compra en una vivencia cultural profunda.
Bécal deja claro que su oferta turística supera lo comercial. El pueblo cuenta con sitios emblemáticos para la convivencia, como la Plaza del Progreso, abierta al público desde 1968. Con su característico diseño, este espacio es el corazón de la vida social, albergando desde celebraciones regionales hasta eventos artísticos que muestran la cohesión de sus habitantes.
Datos de la Casa de la Cultura de Calkiní indican que la esencia de Bécal se ha forjado a través de los siglos. Sus tradiciones hunden sus raíces en la época prehispánica, aunque fue durante el siglo XIX cuando la economía local tomó el impulso definitivo que la caracteriza hoy. Este bagaje histórico sigue presente en la atmósfera y el ritmo de vida del lugar.
Asimismo, la Iglesia de la Natividad es una parada obligatoria. Se trata de una joya arquitectónica cuya edificación arrancó en el siglo XVI y concluyó años después tras varias etapas de construcción. Sus imponentes torres no solo dominan el horizonte, sino que consolidan al templo como un pilar del patrimonio histórico en la ruta del Camino Real.

