El ritual del huevo en el agua, profundamente arraigado en la cultura popular y el misticismo mexicano, se ha mantenido vigente a lo largo de los siglos gracias a los conocimientos preservados por chamanes y especialistas del espiritismo. Esta ceremonia está cargada de propiedades curativas y de limpieza espiritual, siendo transmitida con devoción de generación en generación como un método infalible para armonizar la energía, sacudir las bajas vibraciones y revitalizar el aura ante el desgaste cotidiano.
Para ejecutar esta limpia básica, el proceso inicia al frotar delicadamente un huevo de gallina de arriba hacia abajo sobre todo el cuerpo, prestando especial atención a la cabeza, los brazos y las piernas. Mientras la persona realiza este barrido —entonando oraciones, cantos o afirmaciones positivas—, los expertos sostienen que el huevo actúa como una auténtica esponja que absorbe las impurezas
Finalmente, se debe romper el cascarón, verter el contenido en un vaso con agua (de la llave, mineral o bendita) y, tras leer las figuras formadas, desecharlo por el retrete usando únicamente la mano izquierda.