La veneración de los santos es una parte integral de la fe católica y se basa en la creencia de la comunión con los santos, que une a los fieles vivos con aquellos que han fallecido y han sido parte fundamental para la historia.
Los santos son considerados intercesores ante Dios y los católicos rezan a ellos para pedir su ayuda.
Virgen del Rosario.
La veneración de los santos es una parte integral de la fe católica y se basa en la creencia de la comunión con los santos, que une a los fieles vivos con aquellos que han fallecido y han sido parte fundamental para la historia.
Han sido miles los que fueron canonizados por la iglesia católica y, a pesar de los cambios en la sociedad y la cultura, la devoción a los santos sigue siendo fuerte en la actualidad.
El 7 de octubre se celebra a la Virgen del Rosario, quien se le apareció a Santo Domingo de Guzmán en el siglo XIII encomendándole la devoción al Santo Rosario. Fue en el año 1208 cuando la Virgen María se le apareció a Santo Domingo y le enseñó a rezar para que este lo propagara.
Dicho rezo se dejó de practicar años más tarde, pero pese a esto, la Virgen volvió a aparecer para encargarle al beato Alano de Rupe la misión de fomentar el culto al Rosario.
El Papa San Pío V marcó el 7 de octubre a la Virgen del Rosario en agradecimiento a las ayudas prestadas tras la batalla de Lepanto en 1571.
El santoral católico es el conjunto de personas reconocidas por la Iglesia como santos o beatos en una fecha concreta. Los santos y santas son hombres y mujeres que se destacaron en diversas tradiciones religiosas por sus relaciones con las divinidades. La consideración de beato constituye el tercer paso en el camino de la canonización.
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