Un caso de presunta negligencia médica ha conmocionado a la comunidad de Durango tras confirmarse la muerte de Paloma Nicole Arellano, una adolescente de 14 años que se sometió a una cirugía estética de implante de senos. La intervención, realizada en una clínica privada y sin el consentimiento del padre, terminó en complicaciones graves que derivaron en su fallecimiento el pasado 20 de septiembre.
Clínica de la muerte en Durango: adolescente de 14 años fue a colocarse senos, la operó su padrastró y murió
El padre denunció que le ocultaron la intervención, la cual no tenía su consentimiento. Ya actúa la Fiscalía.
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Paloma, la adolescente que falleció durante una cirugía estética.
De acuerdo con las primeras indagatorias, la operación se llevó a cabo el 12 de septiembre bajo la supuesta supervisión del novio de la madre de la menor, quien habría gestionado el procedimiento. La madre de Paloma argumentó inicialmente que se encontraban en aislamiento en unas cabañas por un contagio de Covid-19, lo que retrasó la información sobre la verdadera situación médica de la joven.
El padre de la adolescente, al recibir noticias sobre su delicado estado de salud, descubrió que la menor estaba hospitalizada en una clínica privada y ya en coma. Paloma presentó un paro cardiorrespiratorio que ocasionó inflamación cerebral, razón por la cual fue inducida a coma médico. Pese a los esfuerzos por mantenerla con vida durante varios días, su estado se agravó hasta confirmarse su muerte.
La madre de la adolescente, en la mira
El acta de defunción señalaba inicialmente que Paloma había fallecido por una enfermedad, versión que fue sostenida tanto por la clínica como por la madre. Sin embargo, el padre detectó inconsistencias en los documentos y denunció públicamente que su hija murió tras someterse a una cirugía estética, lo que lo llevó a presentar una denuncia formal por negligencia médica ante la Fiscalía General del Estado de Durango.
“Ya no pude hablar con mi hija, cuando llegué ya estaba en coma. El certificado de defunción lo entregaron demasiado rápido y nunca estuvo la fiscalía”, declaró el padre, quien exige justicia y el esclarecimiento total del caso.
La investigación ahora apunta a responsabilidades tanto de la clínica como de quienes permitieron que una menor de edad fuera sometida a un procedimiento quirúrgico de alto riesgo sin las debidas autorizaciones.
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